©DIANA GABALDON2012
Prólogo
En la temporada de frío, cuando el aire se torna gélido y las arañas mueren, llega un momento de escasez. Los días son cortos, por lo que toda la luz está concentrada, apretada entre el amanecer y la oscuridad. Esta es la razón por la cual la luz es diferente, y cada cosa tiene una sombra. Aquí es cuando los otros mundos se juntan, y las barreras entre ellos de tornan delgadas. Dicen que en estos momentos hay que tener cuidado, ya que podrías caminar a través de una telaraña sin darte cuenta, y encontrarte a tí mismo en otro lugar.
Hay más de uno de estos "otros mundos", nadie sabe cuántos. Algunos animales pueden verlos, los perros a veces se quedan mirando un espacio en blanco en la pared de una cueva, y se les ponen los pelos de punta ante lo que ven.
A veces, creo que yo también lo veo.
