31 de octubre de 2014

#DailyLines #MaestroRaymond

La publicación original en inglés se encuentra en la página de Facebook de Diana Gabaldon.
Traducción: Outlander En Español.
©DianaGabaldon2014.


Y ya que estamos hablando de serpientes esta noche...


#DailyLines #MasterRaymond #SinTítulo #NiIdeaCuándoSaldráPublicada


«De todas maneras, hay un lugar en el valle -bien, no en el valle, sino a un costado de la cresta del cerro- donde encuentras un pedernal de sílex blando cómo la mantequilla, liso cómo nata en tus dedos, a las cuáles puedes darles un filo capaz de rasurar tu cabellera o carnear un bisonte. Por lo que las mujeres y los niños armaron campamento a orillas del río, y los hombres y los niños con suficiente edad para ser capaces de mantenerse en lo alto de las rocas sueltas y la gran densidad de árboles jóvenes y enredaderas, sudando y gruñendo de manera típica mientras subíamos.

Una serpiente cruzó mi camino cuando me hice a un costado para beber un chorrillo de agua que venía desde arriba del acantilado. No era una serpiente malvada, pero ERA una serpiente, y era a MI a quién miraba.

"¡No, no fue así!" dijo Gorman. "¡Me estaba mirando a mí!" Era medio año mayor que yo y un poco más alto. Su pene era del largo de su cuarto dedo, y sus manos eran más pequeñas que las mías. El sí tenía vello alrededor del mismo. Un poco.

Estiró la mano para asir la serpiente, y lo mordió, tan rápido que sólo ví un destello de la cabeza a través de un rayo de sol. Gorman pegó un grito y Pullo bajó la colina a los brincos, dándole un manotazo sobre la oreja, , tan fuerte que cayó hacia atrás golpeando contra una roca y aterrizando con fuerza sobre su trasero. Mantuvo su gran boca cerrada, sin embargo, y permaneció sentado succionando de muy mal humor el semi círculo de perforaciones sobre su mano mientras Pullo y Tiran se asomaban por entre los árboles, para cerciorase que los gritos de Gorman no hayan atraído a nadie, ni a nada. El clima era cálido y había abundante alimento; no éramos los únicos que estábamos en marcha.

Frotaba mis manos con fuerza y rapidez. La serpiente no se había marchado; estaba apostada a la sombra de una gran roca, a medio enroscar y muy cautelosa. Un movimiento demasiado súbito, y se dispararía hacia la roca y desaparecería.

Me puse en cuclillas, lo más lentamente posible, y aún más lentamente, extendí mi mano por lo bajo. Mis manos latían calurosas. La sangre de las serpientes es fría, y ellas aman el calor. Por eso es que las encuentras asoleándose sobre las rocas y en lugares abiertos. 

La pequeña lengua de la serpiente entraba y salía de su boca, con rapidez, y luego lentamente. No estaba segura -pero percibía el calor de mi mano. Sin ningún tipo de duda, se deslizó hacia mí y sentí su delicado peso sobre la palma de mi mano. Yo sabía que no debía asirla, y lancé una mirada a Gorman y le sonreí. Me miró enojado, pero Pullo y Tiran se acercaron a mí, moviéndose muy despacio para no asustar a la serpiente. 

Era una serpiente pequeña, no más larga que mi antebrazo, y hermosa. Gris cómo una paloma, con una pequeña línea verde. Levanté un poco mis dedos, y se entreveró entre ellos, enroscado su cola en mi muñeca para estabilizarse. Ahora podía erguirme, y así lo hice. La serpiente levantó la cabeza, y su lengua saboreó el aire entre nosotros, y ahora sí era seguro que me miraba a mi.

"¿Qué deseo le pedirás?" preguntó Tiran detrás mío, en voz baja. Podía sentir la carcajada en su aliento, cálido sobre mi hombro desnudo. "¿Vello en tus testículos?"

Se reía, pero no era una broma. Cuando el sol brillaba en el cielo durante toda la noche, otros venían a nuestro Lugar de Verano. Otras familias, y hacíamos trueques. Nuestra familia tenía hijos varones, y eso era bueno, por supuesto. Pero eso también significaba que deberíamos obtener al menos cuatro mujeres, y era mucho, y aún así, los hombres de más edad elegían primero. Yo no tendría chances de obtener una si no poseía el vello que probara que era capaz de acostarme con ella, y podrían pasar tal vez tres años, o más, hasta la próxima Reunión lo suficientemente grande como para proveerme con una mujer. Y para ese entonces, habría más hombres que también necesitaban una, especialmente si una de nuestras mujeres había muerto dando a luz.

Aún así, no era una ocurrencia diaria que una serpiente te mire a la cara, mucho menos que logres asirla. 

Tal vez debería pedir hablar con mi padre. La idea me entibió el corazón. Hacía más de una año que no me encontraba con él en sueños, desde el gran banquete de cerdo, en el que todos nos embriagamos con vino de flores de saúco y Ubert cayó al río. Y había cosas que deseaba saber -no sólo cosas de hombres, Pullo me las diría si se las preguntaba- él era hijo de mi padre, cuatro años mayor que yo. El también estaba en busca de una mujer, no había logrado conseguir una en la última Reunión. Esa idea hizo que me decida.

Con mucho cuidado, llevé la serpiente hacia mi rostro, con la esperanza de que no me mordiera la nariz, y susurré "Tráeme una mujer", tan bajo que los otros fueron incapaces de oírme. "Una buena, por favor" añadí reflexionando.

La serpiente se levantó de golpe, asustándome, y se deslizó por sobre mi mejilla, entreverándose en mis cabellos. Podía sentir el moviemiento de las escamas de su vientre, asiendo y deslizándose, y sonreí ante la sensación afable de tenerla sobre mi cuero cabelludo, tan delicada, tan segura, como si estuviera tratando de decir cosas a través de mi piel. Luego bajó por mi cuello, y lo alcancé con el reverso de mi mano, antes de que resbalara y cayera, y lo coloqué sobre una roca. Se enroscó por un instante, orientándose, y luego desapareció, con un movimiento grácil como agua en una cascada.

Uber y el resto de los hombres habían bajado a investigar qué nos demoraba. pero se detuvieron a medio camino, al ver que la serpiente me hablaba. Mica asintió con la cabeza, sonriendo. Él era hermano de mi padre, y yo le agradaba. Los otros también sonreían. Estaban felices de que haya sido yo el afortunado; también traía suerte a la familia.

"Huh", dijo Gorman, por lo bajo. "¿Podemos partir ahora? »

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