4 de julio de 2016

#DailyLine (ADELANTO) Libro 9: ¡El libro 9 tiene título!

Fuente/Source: Diana Gabaldon

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Fineartamerica.com


"Ve y dile a las abejas que he partido."

Contarle a las abejas lo que ocurre es una antigua tradición celta y europea, en el que se cuenta a las abejas sobre los eventos importantes en la vida de su cuidador, como por ejemplo nacimientos, casamientos, partidas y retornos del hogar. Si se obviaba u olvidaba de hacerlo, y las abejas no eran puestas "en duelo", se creía que habría un precio que pagar, como por ejemplo que las abejas dejarían la colmena, dejarían de producir miel, o morirían. La costumbre está ampliamente documentada en Inglaterra, aunque también hay registros en Irlanda, Gales, Alemania, Holanda, Francia, Suiza y los Estados Unidos. 


Poema de Whittier sobre las abejas (Home Ballads)

Al igual que el mes anterior,
La casa y los árboles,
El techo marrón del granero, la vid junto a la puerta,
Nada cambió, excepto la colmena de abejas.

Ante ellas, bajo el muro del jardín,
Delante y detrás,
Tristemenente cantaba la pequeña niña de las tareas,
Cubriendo cada colmena con un lienzo negro.

Tembloroso, escuché: El sol de verano
Tenía el frío de la nieve,
Porque sabía que ella estaba contando a las abejas sobre alguien
¡Que ha emprendido el viaje que todos debemos hacer!

Luego me dije a mi mismo: Mi Mary llora
Por los muertos hoy;
Sea que su abuelo viejo y ciego duerme
Las molestias y dolencias de su edad se disipan en el sueño.

Pero su perro se quejó en voz baja, en el umbral de la puerta,
Con su bastón en la barbilla,
El anciano se sentó, y la niña aún
Cantó a las abejas que entraban y salían.

Y la canción que ella cantaba, desde ese día
Resuena en mis oídos:
'Quédense en casa, lindas abejas, ¡no se vuelen de aquí!
¡La señorita Mary ha muerto y se ha ido!'

mieladictos.com

Diana Gabaldon, con respecto al título, contestó en su página de Facebook: «Quiero señalar que 'partir' no necesariamente significa 'morir'. Están en medio de una guerra, los hombres deben marchar alejándose de sus hogares, y todo eso...»






DailyLine de hoy [SPOILERS]


 

"¿Y los presbiterianos tienen mártires?" Preguntó Jamie, dudoso. "Quiero decir, no tienen santos, ¿o sí?"

"¿A qué se debe este interés repentino en la doctrina presbiteriana?" Dijo Roger, haciendo la pregunta con cuidado, de manera ligera. "¿Estás pensando en convertirte?"

Oyó un breve gruñido divertido como respuesta.

"De ninguna manera. Sólo que he estado pensando, últimamente."

"Debes tener cuidado con esas cosas," dijo Roger, inclinándose para quitar un brezo prendido a la rodilla de su pantalón. "Está muy bien cuando es de manera moderada, pero en demasía te causará indigestión, mental y física."

"En eso no te equivocas," dijo Jamie a secas. "Dime una manera de detenerlo que no requiera beber en exceso. Necesito el whisky para venderlo."

Un ulular distante, como si fueran gibones, flotó a través de la creciente oscuridad.

"Bien, mantenerte cerca de los niños ciertamente cumple el cometido," dijo Roger, sonriendo ante el sonido. "Cuando Jem aprendió a hablar, Bree solía decirme que no era capaz de hilar dos pensamientos seguidos a menos que colocara algo en la boca del niño. Es un milagro que el muchacho no haya reventado por exceso de alimentación."

"Así es," dijo Jamie, su tono aligerándose también. "El parloteo de doncella de tu pequeño haría que hasta un condenado a muerte deje de pensar en su propio ahorcamiento."

Esa imagen en particular sobresaltó a Roger, a pesar de que las palabras de Jamie fueron al pasar.

"¿En esa dirección van tu pensamientos recientes, entonces?" preguntó después de una breve pausa.

Luego de un prolongado momento, Jamie respondió, "Sí, algunos de ellos sí."

Ah. Por eso la pregunta sobre los mártires... Se mantuvo en silencio, y alargó sus pasos un poco, logrando alcanzar a Jamie.Siguió sin decir nada, era evidente que su suegro aún tenía más para decir. 

"No sé," dijo Jamie finalmente, obviamente cuidando la manera de decirlo, "si sería capaz de morir por una idea. No es que eso no sea algo valiente," agregó de prisa. "Pero ... he preguntado a Brianna si alguno de esos hombres -los que pensaron en las palabras y los conceptos que lo vuelven real- si alguno de ellos participó en la lucha real, cuerpo a cuerpo."

"No creo que lo hayan hecho," contestó Roger dubitativo. "Quiero decir, no lo harán. A menos que cuentes a George Washington, y no creo que él se dedique mucho a hablar."

"El habla a sus tropas, créeme," dijo Jamie, con un tono de humor irónico en la voz. "Pero tal vez no hable con el rey, o con los periódicos."

"No. Pero sin embargo," agregó Roger con imparcialidad, quitando una rama de pino del camino, espesa con el olor acre de la savia que dejó su palma pegajosa, "John Adams, Ben Franklin, Tom Paine, todos los pensadores y oradores, están arriesgando el cuello tanto como tú... como tú y yo."

"Sí." El terreno se elevaba de manera empinada, y no intercambiaron más palabras mientras subían, a tientas por el camino de grava.

"Pienso que tal vez no podría morir -o guiar hombres hacia la propia muerte- solo por la mera noción de libertad. No ahora."

"¿No ahora?" repitió Roger, sorprendido. "¿Antes sí lo hubieras hecho?"

"Sí. Cuando tú y la muchacha y los niños estaban ... allí." Roger notó el breve movimiento de una mano, apuntando en dirección de un futuro distante. "La idea estaría allí para ti. Porque lo que yo hice aquí en ese momento ... importaría, ¿cierto? Para todos ustedes, y podría pelear por todos ustedes." Su voz se tornó suave. "Es para lo que estoy hecho, ¿entiendes?"

"Entiendo," dijo Roger en voz baja. "Pero tú siempre lo has sabido, ¿no es así?"

Jamie emitió un sonido desde el fondo de la garganta, medio sorprendido. 

"No sé cuándo lo supe," dijo con una sonrisa en su voz. "Quizás en Leoch, cuando descubrí que podría convencer a los otros muchachos de hacer travesuras. Y así fue. ¿Quizás debería haber confesado eso?"

Roger lo descartó.

"Importará a Jem y Mandy, y a todos aquellos de nuestra sangre que vengan después de ellos," dijo. Siempre y cuando Jem y Mandy sobrevivan para tener tener sus propios hijos, añadió mentalmente, y sintió una náusea fría en la boca de su estómago ante la idea.

¿Qué edad tenías la primera vez que viste matar a un hombre?" preguntó Roger de forma abrupta.

"Ocho," contestó Jamie sin dudarlo. "En una lucha durante mi primer robo de ganado. No me preocupó mucho.

Jamie se detuvo de repente, y Roger tuvo que dar un paso al costado para no atropellarlo.

"Mira," dijo Jaime, y le obedeció. Estaban de pie en la cima de una pequeña colina, donde no había árboles; el Cerro y la parte norte de la ladera se extendía debajo de ellos, un gran trozo negro contra el azul descolorido del cielo. Las pequeñas luces de las ventanas y las chispeantes chimeneas de una docena de cabañas salpicaban la negrura.

"No son solamente nuestras esposas y nuestros hijos, ¿sabes?" dijo Jamie y señaló hacia las luces. "Son ellos también. Todos ellos." Su voz tenía una nota extraña; una especie de orgullo, pero también de lamento y resignación.

Todos ellos.

Como Roger bien sabía, setenta y tres hogares en total. Había visto el libro de cuentas que Jamie llevaba, escrito con doloroso cuidado, anotando la economía y el bienestar de cada familia que ocupaba sus tierras... y su mente.

"...Ahora pues dirás a mi siervo David, así dice el Señor de los ejércitos, te tomé del redil, de seguir a las ovejas, para que fueras el príncipe de mi pueblo sobre Israel...." la cita le vino a la mente y la dijo en alto antes de pensarla.

Jamie inspiró de forma audible.

"Sí," dijo. "Con ovejas sería más fácil." Luego, de forma repentina, dijo, "Claire y Brianna dicen que la guerra está llegando al Sur. No puedo protegerlos, si se acercaran demasiado," Señaló con la cabeza hacia los distantes destellos, y le quedó claro a Roger que se refería a sus arrendatarios, a su gente. No esperó una respuesta, se volvió a colocar la cesta al hombro y comenzó a bajar.

El camino se estrechaba. Roger y Jamie iban hombro con hombro, y dio un paso atrás siguiendo a su suegro.  La luna tardaba en ponerse esta noche, y era fina y plateada. Estaba oscuro y el aire era frío.

"Te ayudaré a protegerles," le dijo a la espalda de Jamie con la voz ronca.

"Lo sé," dijo Jamie suavemente. Hubo una breve pausa, como si Jamie esperara que dijera más, y se dio cuenta que debería.

"Con mi cuerpo," dijo Roger suavemente en la noche. "Y con mi alma. Si fuera necesario."

Vio brevemente la silueta de Jamie, vio como tomaba aire profundamente y sus hombros se relajaban cuando finalmente lo dejó escapar . Ahora caminaban de forma vigorosa, la huella estaba oscura, y se salieron de ella algunas veces, la maleza tocando sus piernas desnudas.

Al final del claro, Jamie se detuvo para dejar que Roger lo alcanzara y le puso una mano en el brazo.

"Las cosas que pasan en una guerra, las cosas que haces... te marcan," dijo al final en voz baja. "No creo que por el hecho de ser cura te salves de ello, es lo que quiero decir, y lo siento."

Te han marcado a ti. Y lo siento. Pero no dijo nada: solamente tocó la mano de Jamie apoyada en su brazo ligeramente. Luego Jamie retiró su mano y volvieron a casa juntos, en silencio.


   
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18 comentarios:

  1. otra vez tienen que pelear por algo? 😩

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  2. Será el último libro o habrá otro?

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    1. Hasta ahora, Diana Gabaldon dice que serán 10.

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  3. Sigue la guerra, Jaime y Claire se fueron de
    Ella pero sigue la pelea por la independencia

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  4. Que manera mas bella de describir emociones, que hermosa conversacion entre dos " hombres buenos". ESPECTACULAR,!

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  5. Por escenas como esta, Diana seguirá siendo una de mis escritoras favoritas. No me importa esperar, con tal de tener mucho más de esto. Y Jamie... No hay palabras para describir esa alma maravillosa.

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  6. Yo también quiero leerlo ya!! Me encanta Diana! Y sicreo que con 10,ya habrá ,ya qie si no seria expromir demasiado la história,luego a por otra diferente!!

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  7. para cuando se esperan sus publicaciones?

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  8. Que bonito, ya estoy deseando leerlo. Gracias por el avance.

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  9. Porque no intentar sacar a Jaime de esa época tan violenta y traerlo a nuestro siglo.. Darle una vejez en paz disfrutando su familia.. En vez de hacerlo luchar mas allá de sus limites??

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  10. Daría un giro inesperado... Se imaginan a Jamie tomando una ducha caliente??

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  11. Una historia magnifica... Emociona...hasta las lágrimas...siempre quiero leer mas.. Adelante Sra Gabaldon. Esperamos su 10 con ansia

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  12. Una historia magnifica... Emociona...hasta las lágrimas...siempre quiero leer mas.. Adelante Sra Gabaldon. Esperamos su 10 con ansia

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  13. En serio me emociona estas historia desde el principio hasta ahora , necesito maaaaas !😂

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  14. Al leer el titulo se me hizo un nudo en la garganta pienso que se refiere a Claire y no a Jamie

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  15. Nunca pensé que esta serie de libros me iba atrapar de esta manera. Diana Gabaldon tiene una genial manera de relatar, de mezclar sucesos históricos, fantasía y emociones. Es una bellísima historia a partir de dos protagonistas que simplemente no puedo dejar de seguirlos.

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