15 de noviembre de 2017

OutlanderS3E9 The Doldrums: La serie se dirige a Jamaica, con una gran diferencia



Esta historia contiene spoilers de la T3 E9 de Outlander, titulado “The Doldrums”

La música de Bear McCreary ha sido siempre parte integral de Outlander, y nos ha transportado sin esfuerzo a lo largo de décadas  y países simplemente con un par de elegantes notas, creando melodías que pueden evocar de forma instantánea el caos dramático de la batalla o la tierna intimidad de un beso, aunque estuviéramos mirando la pantalla con los ojos cerrados.

Pero el trabajo de McCreary no se limita a los episodios en sí; mientras que la mayoría de las series de TV utilizan una sola canción, de principio a fin, McCreary y el productor Ron Moore se han esforzado en hacer evolucionar la banda sonora de la serie a lo largo de todas sus temporadas, empezando por los títulos de crédito.

“Es el mayor cambio que hemos hecho en la melodía principal”, le cuenta McCreary a Mashable. “Empezando por el episodio 9 y hasta el final, la banda sonora de la serie va a cambiar radicalmente”.

Aunque la canción principal siga siendo la emocionante interpretación que hace Raya Yarbrough de “Skye Boat Song”, los fans más observadores habrán notado que las influencias musicales en ella han ido cambiando a través de los años. La Temporada 1 era sin duda escocesa, utilizando instrumentos celtas, como los sólidos sonidos de las gaitas y los tambores, mientras que la Temporada 2 tenía una influencia decididamente más barroca mientras Claire y Jamie viajaban a Francia, utilizando un instrumento de cuerda llamado “viola de gamba” para darle un aire genuinamente parisino.

Pero la Temporada 3 nos ha traído el mayor cambio hasta ahora. La apertura del episodio 1 carecía de las gaitas de las tierras altas que son la esencia de lo escocés, y aunque todavía no lo sabíamos cuando empezó la temporada, este sutil cambio apuntaba ya a la enorme aventura en la que pronto se embarcarían Claire y Jamie: “vamos a alta mar; vamos a Jamaica, dejamos a Escocia atrás”, dice McCreary.  Ahora, en el episodio 9, la percusión es mucho más pronunciada, para evocar así un ritmo caribeño, mientras Jamie y Claire se embarcan en busca del Joven Ian.

“He intentado esto en muchas otras series. Nadie quiere hacerlo. Cuando Ron lo sugirió de una forma muy sutil, acepté sin pensarlo”, dice del cambio tan radical en la melodía principal. “Utilicé instrumentos de percusión afro-cubanos como forma de llevarnos a Jamaica. Le dan un aire primitivo y libre, y parece como si de repente este tambor se apoderara de la orquesta”.

Pero no importa donde vayan Claire o Jaime, McCreary promete que “las gaitas y la influencia musical escocesa y celta están ya ligadas a sus personajes. Siempre será su música. Podrían irse a Marte, y seguir utilizando la flauta o la gaita irlandesa, o el violín. Para nosotros es como una manta. Nos envolvemos en ella”. 


Matt Roberts, productor ejecutivo de la serie, agregó: "Outlander es una serie que está en constante movimiento, nunca estamos demasiado tiempo en el mismo lugar, y cambiar la apertura representa en qué parte nos encontramos en esa etapa de la serie". 

Fuente/Source: Mashable 
Traducción: Rosana Ardanaz Arranz














Outlander Sneak Peek: Un vistazo al final de la temporada 3 de la serie [SPOILERS]

Fuente/Source: Entertainment Weekly


¡El final de la tercera temporada de Outlander será grandioso! O no tanto. En esta foto exclusiva de la serie dramática de Starz, Claire (Caitriona Balfe) y Jamie (Sam Heughan) se encuentran con fantasmas del pasado mientras asisten a una fastuosa fiesta en Jamaica.


Claire aparece varada en una isla caribeña, sin tener la más mínima idea de dónde está su amado Jamie. "Definitavemente nos gusta poner obstáculos frente a ellos," bromea el productor ejecutivo de la serie, Matt B. Roberts. "Y a Claire no le resultará nada fácil."


Fergus (César Domboy) a bordo del Artemis. No es el único escocés que deberá hacerle frente a las dificultades en Jamaica.

 

14 de noviembre de 2017

#DailyLines (ADELANTO) Libro 9: Sobre mangueras en el desayuno.

#DailyLines #LibroNueve #VeYDileALasAbejasQuePartí #TrampaCazabobos #Desayuno

Fuente/Source: Diana Gabaldon

Brianna le había preguntado si sabía lo que era un conducto. Él le dirigió una mirada por encima de su porridge, dejó la cuchara y amablemente le había dicho "¿Sensu aqueductus ó sensu canalis?" Elevó las cejas. "Sí, lo sé. ¿Por qué lo preguntas?"

Sin estar desconcertada en lo más mínimo, había dado un mordisco a una tostada con miel y le había sonreído mientras masticaba.

"Porque pensé que no sabrías lo que es una manguera, pero conocerías lo que es un conducto. ¿No reconoces una pregunta retórica cuando la oyes? ¿Después de llevar casado con mamá todos estos años?"

Sentía sin ver la mirada que Claire le estaba dirigiendo y cuidadosamente evitó encontrarse con los ojos de ella.

"Sí," repitió cogiendo la cuchara nuevamente. "Y también conozco una trampa cazabobos cuando la veo. ¿Piensas que soy un bobo, _mo leannan_?" le preguntó a Amanda que estaba sentada al otro lado de la mesa, al lado de su madre.

Ella se rió y tiró la tostada en su regazo, con la miel hacia abajo, por supuesto.

"Bobo," dijo felizmente, haciendo caso omiso del grito de desesperación de su madre. "!Bobo-bobo-bobo! !El abuelo es un bobo!"

Debió de sentirse culpable, pero no fue así. Sonrió a su pequeña nieta, y puso lo que pensaba era una adecuada cara de bobo, que encantó a Mandy y Jem.
"No le llames eso al abuelo, a bhailach," dijo Roger suavemente poniendo una mano en el hombro de Jem para calmarle. "No es educado y en cualquier caso el abuelo no es bobo"

"Sí lo es," dijo Brianna enfadada levantando la tostada lentamente esperando no extender más el desastre. "!De verdad, papá!"

"Bueno está claro que lo piensas," puntualizó, "si piensas que nunca he escuchado la palabra manguera antes. Llevo un par puestas, ¿no es verdad?" De hecho todavía no se había puesto las botas y puso un pie con calcetines en la rodilla de Mandy, provocando su deleite.

"Tú," dijo Claire acercándose por detrás y poniendo las manos sobre sus hombros con un apretón. "Para. Y tú también," añadió regañando a Bree que se había puesto roja con una mezcla de risa y agravio. "Sabe lo que es una tubería, lo ha visto en los barcos."

"¿De verdad?"

"Sí, aunque no me sorprende que no te dieras cuenta. Los marineros utilizan una manguera para echar agua sobre las velas, si necesitan endurecerlas. De todas formas, ¿por qué estas hablando de mangueras?" añadió sobre su cabeza hacia Bree. No le había quitado las manos de encima y él se echó para atrás un poco para saborear el calor de su cuerpo en su espalda y la sensación sólida a través de su camisa.


Outlander S3E9 «The Doldrums»: Drama en alta mar y anticipo del cambio en las reglas de juego del siguiente episodio [SPOILERS]


Fuente/Source: Highlight Hollywood
Traducción: Rosana Ardanaz Arranz

Esta temporada está tomando vida propia. Los fans odiaron ver a Jamie y a Claire separados otra vez, y la exitosa adaptación de Starz de Outlander ha desplegado oficialmente sus velas en el episodio del domingo. Durante el episodio “Calma chicha”, Jamie y Claire se dieron cuenta de que la vida en el mar es igual de peligrosa que en tierra firme. Con la tripulación casi amotinada tras un período estancados en el océano, otro barco –arrasado por la enfermedad- separó a Claire de Jamie cuando ésta se ofreció a ayudar a erradicar el tifus que casi acaba con la vida de todos sus pasajeros. El episodio terminaba con un plano de Claire, presa del pánico e impotente, mientras veía como se alejaba de Jamie, a pesar de que ambos barcos tenían como destino Jamaica. 


Matt Roberts nos lo explica todo:

La serie está ahora en el océano, lo que es un cambio respecto al libro Viajera. Para los que no han leído los libros, ahora que se han llevado a Claire al otro barco ¿adónde nos llevará la historia desde este punto?

El próximo episodio transcurre a bordo de este barco arrasado por la enfermedad, el barco de Su Majestad Marsopa, porque Claire está allí secuestrada para que cuide de la tripulación. Lo que hacemos ahora es volver al Artemis, para ver a Jamie intentando buscar la manera de obligar al capitán   –quien termina apresándole- a seguir al Marsopa.

La experiencia de Jamie mientras Claire está en el Marsopa no aparece en el libro. ¿Por qué decidió contar esa historia?

Cuando empezamos a desglosar las historias una por una, siempre empezamos discutiendo desde qué punto de vista y qué perspectiva las vamos a contar. A medida en que avanza la temporada, se ve que algunos episodios se centran más en las historias de Jamie, mientras que otros lo harán en las de Claire. El próximo capítulo es de estos últimos, tratamos las peripecias de Claire un poco más, pero también queríamos exponer las de Jamie, aunque el libro solo hablara de las de ella. Queríamos mostrar todo lo que le pasaba mientras tanto a él también. Volvemos al Artemis y creamos esta historia de cómo le hacen prisionero y de cómo va a intentar  liberarse para poder buscar otra vez a su esposa. Cuando está en ese momento de su historia, ya ha esperado 20 años para volver a estar con ella, y no quiere perderla otra vez. Alguien con quien creía tener un acuerdo le engaña. Se supone que ella solo tenía que pasar al otro barco, ver a los pacientes y volver. Pero en realidad el capitán Raines, del Artemis, había hecho un trato con el capitán Leonard, del Marsopa, y Jamie no había participado en él. Ni siquiera le preguntaron, y por eso está tan furioso.

La revelación por parte del Sr. Willoughby de la historia de su vida ante la tripulación del Artemis no sucede así en los libros. ¿Por qué el cambio?

Tuvimos que adaptar la historia en la que el Sr. Willoughby revela su pasado antes de lo que él hubiera querido. Tenía que distraer a los marineros, que querían matar a Hayes por ser un Jonás, y terminó salvando a su amigo.

Él sabía que el tiempo iba a cambiar porque vio al pelícano volando bajo. En el libro, salta al agua para capturarlo. ¿Se va a contar la historia del Sr. Willoughby capturando y entrenando a su amigo pelícano Ping An?

Por desgracia, no. Lo hablamos, pero no es fácil encontrar un pelícano entrenado (se ríe). De verdad que buscamos. Sopesamos la parte práctica, encontrar un pelícano, entrenarlo y que trabajara con el actor. No pudimos encontrar uno cuando estuvimos en Sudáfrica. Pensamos en hacerlo con efectos especiales, pero simplemente no teníamos tiempo de añadir un pelícano a las escenas del barco. Estas son las difíciles decisiones que tenemos que tomar: ¿queríamos a Claire y a Jamie en el barco o queríamos sacar al pelícano? Tenemos que contar la historia de nuestra pareja antes que la del pelícano del Sr. Willoughby. Estamos haciendo dos episodios enteros seguidos en barcos, y eso supone muchas escenas con pantalla verde; todo lo que ves son efectos especiales: el agua, el movimiento…invertimos mucho tiempo en esos pequeños detalles.

Fergus revela que la mujer a la que ha estado cortejando es Marsali, la hijastra de Jamie. Ahora que la tenemos de polizón a bordo y que Jamie la aloja con Claire en una habitación tan pequeña a pesar de lo que sienten la una por la otra, ¿qué es lo que  más le apetece que vean los fans de esta relación?

Las dos tienen mucho carácter, y por tanto las relaciones entre ambas son muy interesantes. Sabíamos que ponerlas juntas en determinadas escenas iba a ser divertido. Al ir avanzando, fuimos construyendo una relación en la que hay fuego y pasión por parte de los dos personajes. En cierta manera, las dos están cargadas de razones, y eso es lo que hace que esas escenas tengan alma. Va a haber rayos y truenos.

¿Qué cree que les va a gustar más a los fans del próximo episodio?

Hay algo muy dulce y especial en la relación entre Claire y Elias Pound. En el fondo, Claire tuvo que abandonar a su propia hija para volver con Jamie, y en este momento, como todavía no ha desarrollado un vínculo con Marsali, se convierte en una especie de figura materna para Elias Pound. Para mí es una historia realmente conmovedora.



 

Outlander S3E9 «The Doldrums». Cómo se filmaron las escenas del barco.


Fuente/Source: Lynette Rice para EW
Traducción: Rosana Ardanaz Arranz

Ojalá rodar en el mar fuera fácil y cómodo.

Pero poner a Caitriona Balfe y Sam Heughan en un barco en medio del Océano Índico no era factible. Por eso rodar Outlander en los Estudios Cape Town en Sudáfrica fue la solución ideal: allí había barcos reales, cuya existencia se la debemos a que fue allí donde Starz filmó Black Sails (Velas negras). Y había espacio más que suficiente para crear todo un mundo jamaicano nuevo para los cinco episodios finales de la Temporada 3.

Todo lo que necesitaban era simular un océano. Es ahí donde aparece la tecnología de pantalla verde: enormes paneles  sujetos con grúas que hacen que parezca que hay agua alrededor de ese “cubo de mierda”.

Matthew B. Roberts, productor ejecutivo, le contó a EW lo siguiente: “el recuento de páginas era gracioso (en Viajera). Creo que había 104 en el guion, y de ellas solo 6 transcurrían en tierra. Cuando las conté por primera vez, casi me da algo. Pensé: ¿cómo vamos a hacer esto? Hay tantas escenas en el agua, y queremos hacerlo perfecto. Pero dio la casualidad de que el mismo Canal de TV, Starz, emitió una serie con barcos. ¿Podemos usarlos? ¿Tendremos que renovarlos? Y al final todo salió fantástico, en cuanto al tiempo. La transición no fue tan larga como cabría pensar teniendo en cuenta que había que cambiar continentes, hemisferios, zonas horarias, todo lo que se te pueda ocurrir”.

EW obtuvo en exclusiva este video y estas escenas detrás de las cámaras que nos muestran cómo se realizaron esas tomas tan mojadas. 


“Esta temporada fue mucho más importante en cuanto a efectos especiales de lo que han sido las anteriores”, admite Roberts. “Cada vez que miras por un lado o por otro, tienes que ver el océano, así que siempre necesitábamos los efectos visuales”. 


El Artemis tiene bordas (los lados del barco) cortas, lo que requería mucho efectos especiales. “Sabíamos que en estos episodios tendríamos que trabajar con mucha técnica”, dice Roberts. “La  diferencia entre el Marsopa y el Artemis son las bordas. En el Marsopa son altas. Por tanto,  si estás de pie a su lado, no ves el agua. Esa toma es fácil. Pero cuando estás en el Artemis, las bordas son bajas, así que siempre tienes que ver el agua. Aquí es cuando entran en escena los paneles verdes”. 



Enormes superficies verdes flanquean el Artemis, que fue reformado especialmente para Outlander. “Estuve viendo muchos trozos de Black Sails, porque no quería repetir nada”, dice Roberts. 


Esas son grúas bastante altas. “Normalmente, cuando se rueda, se utiliza una grúa al día”, explica Roberts. “Pero ahora teníamos diariamente 14 ó 15. Una locura”. 


La producción utilizó estabilizadores, que permitían la rotación del barco sobre un único eje para simular que éste se movía. “Teníamos que parar de vez en cuando porque suele haber unas 40 ó 50 personas en el barco, y algunas se marean. Yo me mareaba, incluso cuando estábamos haciendo las pruebas en el Artemis, que de hecho se escoraba diez grados hacia cada lado. Al principio todo el mundo decía: ‘¡ah, qué divertido!’. Pero unos cinco segundos después todos estábamos de acuerdo en que no lo era”.



La escenas resultantes a bordo de los barcos siguen maravillando a Roberts. “No había agua en muchos kilómetros a la redonda. Viendo esto, cómo se ha hecho, cómo se han construido esas réplicas…todavía estoy alucinado. Es magia pura y dura”. 




https://outlanderenespanol.tumblr.com/post/167470210989/outlander-s3-cómo-se-rodaron-las-escenas-de-los

12 de noviembre de 2017

Diana Gabaldon, la autora de Outlander, explica por qué la T3 es la mejor hasta ahora, a pesar de los cambios


Le pedimos a la autora de los libros bestseller del New York Times -la mente maestra detrás de la saga Outlander, que nos dijera que es lo que piensa de la tercera temporada de la serie dramática de Starz, y como fue su visita al set de rodaje en Sudáfrica a principios de este año.

"Mi esposo me dice, 'pensé que este año no viajarías tanto, así podrías quedarte en casa y escribir libros'. A lo que respondí '¿Visita al set de filmación en Sudáfrica?' y él contesta 'Oh'. Y por supuesto que fuimos, ¿quién no haría semejante cosa? (Bueno, tal vez la gente que tenga muchos problemas con el jet lag. Es un vuelo de 12 horas hasta Londres, una escala de 8 horas en Heathrow, y luego unas 12 horas hasta Ciudad del Cabo. Sin embargo, ¡lo vale!

Lo primero que vimos del estudio fue un barco. En tierra firme. La producción de Outlander en Ciudad del Cabo tenía dos barcos enteros del siglo XVIII, además de piezas mecánicas (mástiles y cubiertas), todo equipado con sistema hidráulico para inclinarse, balancearse y virar de manera realista -y cañones de agua, usados para que los desventurados actores salgan volando sobre la cubierta, empapados hasta la médula. El estudio en sí era muy grande, con ocho edificios enormes para los escenarios de sonido; de ellos, Outlander ocupaba uno, con comodidades para maquillaje, vestuario, y los productores/guionistas ocupaban otro.

Afortunadamente llegamos al set justo para ver a David Brown (productor ejecutivo, también conocido como la persona que sabe donde encontrar un hipopótamo entrenado a las 3 de la mañana y que además sabe el costo de alquilar 4 castillos.) antes de su partida hacia Reino Unido. Nos subió rápidamente a un carrito de golf y nos llevó a una velocidad vertiginosa por el lote -un enorme lago, playas de arena blanca, una pequeña jungla, una cueva desmantelada y una villa pirata heredada de la producción de Black Sails, que estaba siendo transformada en Kingston, Jamaica.



Deseamos buen viaje a David y fuimos llevados al escenario de interiores donde se estaba rodando la escena en la que el capitán Leonard aborda el Artemis para suplicar por un cirujano.  Llegamos justo en el momento en el que estaban tomando un pequeño descanso, y la puerta del set se abrió, y aparecieron Sam y Caitriona, caracterizados. Saludos, agua para todos (hacía demasiado calor, dentro y fuera) y ellos volvieron a ingresar y nosotros partimos hacia el sitio de rodaje, donde pudimos mirar algunas grabaciones. Luego de una hora de tomas repetidas, my esposo se quita los auriculares y dice '¿Cómo pueden bromear entre ellos y estar a las risas y dos segundos más tarde, ¡bam! Son Jamie y Claire?' Me encogí de hombros y dije 'son actores'.

Creo que la temporada 3 es la major adaptación hasta el momento. De acuerdo, hay una cantidad enorme de material en el libro, pero tiene una interesante narración tripartita (Jamie, Claire, Roger/Bree) que se presta a la forma adecuada para que funcione la adaptación del libro a la televisión. Muchas cosas deben ser dejadas fuera del guión, pero lo que queda está presentado de manera muy efectiva, por lo que la impresión general es muy similar a la original, a pesar de que las cosas están condensadas, se omiten, o se reformulan. Y si bien los actores fueron geniales desde el principio, han tenido mucho tiempo para realmente adentrarse en sus personajes, y de explorar la evolución de Jamie y Claire a medida que maduran y sus vidas se tornan aún más complejas. 










 Fuente/Source: Entertainment Weekly

11 de noviembre de 2017

Outlander S3E8 Primera Esposa: "Todas esas Brujas" [SPOILERS]


Fuente/Source: PopWrapped
Traducción: Rosana Ardanaz Arranz


¡Magnífico! Han hecho un gran trabajo
Y  participarán del triunfo
Ahora, canten todas alrededor del caldero;
Como si los trasgos y las hadas formaran un anillo
Y hechicen cuanto han echado a la cazuela

Hecate a las tres brujas, Macbeth 4º Acto, Escena 1



Solo para divertirme, vi la película “El Club de las Primeras esposas” (1996) justo antes de ver el Episodio 308, “Primera Esposa”, de Outlander. Y en ella, una escena en particular conectaba con las mujeres de Outlander más de lo que esperaba. Tras una lucha profética con sus dos amigas, el personaje de Diane Keaton teme que “nos hemos convertido exactamente en lo que el mundo piensa que somos: ¡las tres brujas!” Entonces el personaje de Bette Midler le contesta: “las brujas tienen poderes, para bien y para mal”. Me di cuenta de que cuando varias mujeres de carácter fuerte se juntan como antagonistas en un episodio –o en cualquier programa, no importa el género-, la tendencia es a menudo despojarles de razón, responsabilidad o decoro a favor del histrionismo, la sobreactuación y el comportamiento absurdo. En resumen, es más fácil reducir a las mujeres a ser brujas que se despedazan unas a otras que examinar las dimensiones de las complicadas relaciones entre ellas que les llevaron a este punto. Aunque es más sórdido y divertido concentrarse en los celos y la rivalidad de las gallinas por el gallo, es fácil olvidar que el poder que tenían las mujeres en el siglo XVIII en cuanto a su cuerpo, propiedades y modo de subsistencia era inexistente, y que eso es precisamente la causa de su vehemencia.

Por fortuna, Outlander, para mérito suyo, nunca toma el camino fácil, sino que se esfuerza para que su audiencia observe con más atención como son representados sus personajes y como responden a tales percepciones. La vuelta de Claire al siglo XVIII no implica solo volver a Jamie, sino a la sociedad en general, y luego a su comunidad, y por último a la familia y amigos de los Fraser, todos ellos círculos concéntricos con Jamie en el centro. Tiene que vivir dentro de las costumbres sociales que determinaban como se vestían, actuaban, trabajaban y pensaban las mujeres en público. Como es una mujer independiente, inteligente y cultivada, tiene que ser especialmente cuidadosa en la forma de mostrar y utilizar dichas cualidades para no atraer una atención negativa o juicios erróneos sobre ella misma. Un paso en falso y su reputación puede quedar arruinada o algo peor: la delicada membrana que permite a Claire existir entre gente del pasado puede  quedar irremisiblemente rota.

Al negarse Claire a permanecer escondida en el dormitorio en el burdel de Madame Jeanne, prefiriendo en su lugar volver al mundo de la medicina y estar en contacto otra vez con la gente, su adaptación es más difícil, más peligrosa y requiere más precaución en como es vista y oída. Como Jamie, tiene que conseguir controlar la forma en que la gente la percibe, pero mientras Jamie puede ser sincero dentro de sus círculos más privados y mantener el tipo en público, Claire en este momento está en la posición opuesta. Puede disfrutar de cierta libertad entre la gente de Edimburgo que no la conoce, pero que necesita de sus habilidades, y sin embargo ha de mantener todas esas precauciones con la familia de Jamie. 



Por esta razón, somos testigos de uno de los muchos brillantes paralelismos que Diana Gabaldon ha creado entre las vidas de Jamie y Claire, separadas pero conectadas, que inteligentemente la guionista Joy Blake y la directora Jennifer Getzinger mantuvieron en este episodio: Claire tiene que  reconstruir su propia leyenda y enfrentarse a ella. Igual que las leyendas del Gorropardo nacieron mientras Jamie existía apenas en los límites de la sociedad, de igual manera los veinte años de ausencia de Claire –así como su singular presencia como sanadora en el hogar y en el campo de batalla- han hecho posible que su leyenda se hiciera cada vez más dramática y llena de superstición. Por ejemplo, cuando se encuentra por primera vez con el Joven Ian en el burdel en “A. Malcolm”, él dice:
 
“Algunas de las viejas en Lallybroch solían decir que eras una mujer sabia, una dama blanca. O quizá incluso un hada…que tal vez habías vuelto al lugar del que viniste, con las hadas. ¿Es verdad? ¿Vivías en una cueva?”
Al principio, a Claire esto le divierte. Ha sido testigo de los beneficios de que la llamen dama blanca, pero también de sus riesgos, en Escocia y en Francia. Aunque un rey pueda sentir hacia ella respeto y temor, una muchedumbre puede utilizarlo como argumento para quemarla en la hoguera. Incluso aunque obviáramos su fama como sanadora, simplemente el ser una mujer inteligente y culta la obliga todos los días a caminar de puntillas por una cuerda floja en precario equilibrio.

Al final de la discusión que tiene con Jamie en “Crema de menta”, Claire dice: “Se me había olvidado lo jodidamente rígido que es este siglo. Una mujer es o una madre o una puta”. Esta cita no sólo la persigue de vuelta a Lallybroch en “Primera esposa”, donde averigua lo que Jamie ha hecho en los años previos, sino que apunta a las dificultades que tuvo para adaptarse al Castillo de Leoch en la T1 y las sospechas y malinterpretaciones que inspiraba como la enigmática señora Beauchamp. Irónicamente, tuve que buscar en dos episodios de la primera temporada escenas de Claire con el Señor MacTavish –quien luego se revela como Jamie Fraser- para recordar unos reveladores contactos con la joven Laoghaire MacKenzie que también se convirtieron en proféticos de las explosivas revelaciones del episodio 308.


Las dos personas a las que Claire se sentía más cercana en Leoch eran Jamie y Geillis Duncan, y ambas compartían su pasión por el conocimiento y existían tanto dentro como fuera de la sociedad normal, aunque fuera por diferentes razones. Conectó con ellos como alguien que es también un forastero, alguien que sigue siendo un extraño incluso dentro de una multitud. En el episodio 103, “La salida”, Geillis habla con Claire sobre la superstición, en contra de la lógica, que rodea a un chico que está enfermo (y posiblemente poseído), y advierte a Claire de que “es peligroso para ti poner en duda las creencias de la gente”. Geillis está orgullosa de controlar el equilibrio entre ser vista como excéntrica y ser temida, y cree que su conocimiento de las hierbas y de lo oculto le proporciona poder y beneficios para su causa, que es la razón por la que viajó al pasado. Cuando Claire le pide a Jamie que la lleve a la Iglesia Negra para investigar las aventuras del chico en las ruinas, supuestamente malditas, Jamie muestra también una mezcla de razón y superstición; fue educado por un tutor que le “enseñó latín, griego y cosas así, no historias infantiles de hadas, demonios y caballos marinos en los lagos”, revelándole así a Claire su escepticismo sobre la validez de los cuentos populares y las brujas de medio pelo, aunque admite rápidamente: “pero también soy un escocés de las Tierras Altas, aquí nacido y criado, y no se me ocurre provocar al destino menospreciándolos”. 



En el episodio 110, “Un caso de brujería” (otra referencia al Macbeth de Shakespeare), Jamie demuestra nuevamente no solo escepticismo, sino también sabiduría para comprender por qué otros sí creen, mientras consuela a Claire por el bebé muerto en el bosque, abandonado allí por sus padres.
 
“No importa lo que yo crea. Esta gente no ha estado jamás más lejos que la distancia que se recorre en un día a pie del lugar donde nacieron. No saben del mundo nada más que lo que el Padre Bain les cuenta en la iglesia cada domingo”.
Sin duda, esta misma actitud está presente muchos años después cuando Jamie lleva a Claire a enfrentarse a Jenny en su hogar, cuyo umbral tendrán que pasar de muchas maneras, no solo literalmente. Al sentir la frialdad y las abiertas sospechas de su cuñada, Claire se pregunta si deberían decirle a ella y a Ian la verdad, tal y como hicieron con Murtagh, quien les creyó. Jamie argumenta que Murtagh “era un hombre que había salido al mundo. Jenny no ha abandonado nunca su casa”. 


Con esto no está implicando que su hermana sea simple o ingenua, sino más bien que está ligada a una imagen fija del mundo, construida en parte por su fe y sus supersticiones, pero también por su propia personalidad y las penalidades por las que ha pasado. Siendo una mujer ”alfa” como Claire, Jenny tuvo que mantener la granja mientras su hermano y su marido estaban a menudo presos, manejar una gran casa y una familia creciente y a menudo otras viudas y sus hijos y velar por la población local. No habría sobrevivido sin una estructura, y su método es ser rígida y controlada. Claire era una fuerza que escapaba su control, por eso la mirada de reojo dubitativa que le dedica en “Primera esposa” es magnífica. Sin haber cambiado casi de aspecto en veinte años, apareciendo en su puerta con su hermano y dándole una débil excusa por su larga ausencia y repentina aparición, Claire destruye la cuidadosa estructura de Lallybroch, y hace que Jenny –una mujer que no tiene experiencia en el mundo exterior pero que sabe cómo funciona- vuelva a considerar a Claire como La Otra.

La reunión de Jenny y Claire deja claro que las dos saben que no se ha dicho toda la verdad. Claire no es totalmente consciente del tormento y la lucha de Jamie durante los años en que estuvieron separados, mientras que Jenny no cree totalmente la historia que cuenta Claire de que creía que Jamie había muerto en Cullloden y que había escapado a las Colonias. Lo que estas dos mujeres tan prácticas no saben, han de aceptarlo a base de confianza y fe (algo muy difícil), y mientras Claire tiene a Jamie para que la apoye en la historia que le cuenta a su familia, la súbita aparición de Laoghaire como su segunda esposa –además de darse cuenta de que todo el mundo lo sabía menos ella-, destruye todo el andamiaje que había ensamblado mientras reconstruía su vida en el siglo XVIII. 

Si Laoghaire MacKenzie hubiera sido criada de otra manera en su infancia, podría haber sido una magnífica contadora de historias o un bardo femenino, viendo como es capaz de emitir las mayores vulgaridades con el ritmo de un marinero y el temperamento de una diva del teatro. Como Murtagh le dijo a Claire en el episodio 103,
 
“Esa no es la esposa que Jamie debería tener. Necesita una mujer, no una chiquilla. Y Laoghaire será una chiquilla hasta que tenga cincuenta años. Tengo ya suficientes edad como para conocer muy bien la diferencia. Y tú también”.

No solo fue el padrino profético, sino que también estaba preocupado por cuál debería ser la actitud de Claire hacia la muchacha. Laoghaire no tiene una mente muy aguda, pero hay una cosa que sabe perfectamente: nunca se  podrá comparar con Claire. Y no solo eso, sino que una vez que por fin consigue a Jamie después de enviudad dos veces, tener dos hijas y años de decepciones, el pedestal en el que había puesto a Jamie también se derrumba. Aunque Jamie no conoce los detalles de lo que ocurrió en uno de sus previos matrimonios, o en los dos, sí sabe que “le hicieron daño”, y podía ver “el miedo en sus ojos” cuando la tocaba. La cama matrimonial estaba maldita desde el principio por su amor verdadero por Claire y por el desapego de Laoghaire al el contacto físico, y solo pueden liberarse por medio de la separación y la apatía del uno hacia el otro. 



 En un artículo anterior, yo admitía que “como con Geneva, he tenido que acostumbrarme y aceptar a Laoghaire MacKenzie y su tremenda inmadurez, y sin embargo no puedo negar que siento lástima por el personaje que, a pesar de ser coqueto y oportunista, carece de la inteligencia emocional suficiente como para darse cuenta de lo pegadas a las sienes que lleva las lentes de color rosa. En cierta manera, me recuerda a cuando Scarlett O’Hara se da cuenta, justo al final de “Lo que el viento se llevó”, que la imagen que tan apasionada y tercamente había creado de Ashley Wilkes era un modelo que él nunca podría llegar a ser. Laoghaire sentía un enamoramiento adolescente por un hombre que la ayudó por pura amabilidad. Pero malinterpretó su indiferencia hacia ella y cultivó una obsesión miope con su príncipe azul que la impidió apreciar su falta de química, entendimiento y conexión, hasta que al fin consigue casarse con él y la verdad la golpea en la cara”. Aunque no podemos mirar dentro de la cabeza de Laoghaire, no puedo evitar este paralelismo entre Scarlett y ella en un momento dado de su matrimonio con Jamie:
 
“Él nunca existió en realidad, excepto en mi imaginación”, pensó ella con tristeza. “Amaba algo que era fruto de mi imaginación, algo que está tan muerto como Melania. Hice un traje muy bonito del que me enamoré. Y cuando vino cabalgando, tan guapo, tan diferente, le puse ese traje y le obligué a llevarlo, le estuviera bien o no. Y no quise ver como era él en realidad. Seguí amando ese traje tan bonito, pero no a él” (Lo que el viento se llevó, Capítulo 61).

El hecho de que su tercer matrimonio –y toda futura ayuda económica- pudiera irse al traste con la reaparición de Claire hace que el veneno de Laoghaire sea todavía más potente. Claire siempre será “la abominable”, y como no la entiende, crea mentalmente una criatura grotesca (o bruja sassenach, o puta, o ramera adúltera, o zorra inglesa asquerosa) que utiliza una especie de magia sexual para seducir a Jamie. No solo esta supuesta brujería de Claire le priva a Jamie de toda libertad para irse con Claire por propia voluntad, sino que también justifica la represalia de Laoghaire. Va a Lallybroch “a proteger lo que es mío”, es decir, no tanto el contacto amable de su marido si no su medio de vida. Ha tenido toda la noche para sopesar la situación y probablemente le dio miedo estar sola en el mundo con dos niñas pequeñas y sin manera de ganarse la vida. Como casi todas las personas que rodean a Jamie en su vida, Laoghaire puede también apoyarse en él, y solo pensar que La Criatura ha amenazado ese andamiaje provoca que la pasión atropelle a la razón al intentar disparar a Claire pero herir accidentalmente a Jamie en su brazo y hombro izquierdos.

Irónicamente, es la presencia de los niños la que pone serenidad a los dramas de los adultos. Son recordatorios tangibles de que los mundos de Jamie, Claire, Jenny, Ian y Laoghaire no quedaron destruidos por la guerra, la separación, la pérdida y el sufrimiento. En lo que es la conversación más sincera y tierna en todo  el episodio, Jamie habla con su hijastra pequeña, Joan, sobre relaciones y amor, sin tópicos. El mayor temor de Joan es que Jamie “Se vaya para siempre”, ya que los niños conciben el tiempo como algo mágicamente elástico y relativo a las emociones. Sin embargo, Jamie le asegura a la niña que siempre cuidará de ella, aunque no vivan juntos. Es una escena agridulce entre un hombre al que siempre se le ha negado la paternidad y la niña que le hizo sentirse otra vez necesario.

Después de esta conversación con Joan, tranquila y sincera, la explosión entre Claire y Jamie es a veces catártica y a veces repulsiva, porque cada uno de ellos intenta destruir el último vestigio de ilusión del otro. La frustración y la tristeza, tanto tiempo suprimidas, por sus años separados, junto con sus suposiciones sobre cómo había sido la vida que el otro había llevado, explota y se hace cada vez más lasciva a medida en que se intensifica su dolor y su furia. Somos testigos de unos juegos artificiales espectaculares de tortazos, gritos y revolcones por el suelo. Mientras que las peleas entre Jamie y Laoghaire les separan cada vez más, su batalla con Claire les acerca físicamente. ¿Por qué se le ocurriría a Jenny literalmente entrar y apagar el fuego? Todavía estoy enfadada con ella por interrumpir ese delicioso jodiodio (sexo cuando las dos personas están enfadadas), porque su razonamiento de que están comportándose como animales y despertando a toda la casa suena débil. Obviamente, nadie les ha tirado NUNCA agua a ella y a Ian, y estoy segura de que toda la casa ha tenido alguna vez que aguantar los ruidos de sus eficaces cópulas en los últimos veinticinco años. ¡Por Dios! ¡Si Ian tiene el pelo blanco!

En la escena en la que -después de haber sido herido- Jaime,  dolorido, enfebrecido y avergonzado se confiesa, vemos que continúa la metáfora de sus vidas: Jaime sufre una existencia desarraigada y maldita desde Culloden y Claire vive una vida a medias en Boston. Pero es que, para Jamie, esta situación continúa cuando vuelve a Lallybroch después de su vida en Helwater a un hogar y una familia de la que ya no es dueño. Como si estuviera preso entre los recuerdos de sus padres y hermano fallecidos y la presencia de sus familiares y vecinos vivos, Jamie existía en las sombras de su hogar, despojado de su propiedad y de su sentimiento de lugar y pertenencia en el mundo. Es una débil justificación para reconectar con Laoghaire, que intentó que quemaran viva a Claire por brujería, pero su relación con Joan y Marsali es más comprensible aunque no fuera suficiente para salvar su matrimonio. 

Aunque la relación entre Claire y Jenny no está totalmente restablecida, alcanzan un frágil consenso sobre la base de que hay cosas todavía que no comprenden la una de la otra. Jenny admite que “yo no sabía quién o qué eras. No sabíamos nada sobre de dónde venías o quién era tu familia”. Confiaba en ella porque la había elegido Jamie, y sigue existiendo esa sensación de que él seguirá siendo el mediador entre las dos durante mucho tiempo. Puede que tengan que recurrir a la fe en lugar de la lógica para aceparse mutuamente otra vez. De la misma manera, Claire admite a Jamie sus dudas sobre un futuro juntos después de construir una vida y una carrera y de criar a Brianna en Boston. Una cosa es que Claire se convenza a sí misma en 1968 de que se arriesgará a buscar a Jamie sea cual sea la situación en la que éste vive en Edimburgo en 1766, pero otra muy distinta hacerlo en pos de un hombre que ha sobrevivido veinte años sin ella, que ha admitido y se ha disculpado por sus mentiras, cobardía y mal comportamiento, pero que al menos ha intentado construir nuevas conexiones para poder seguir vivo. A diferencia de Jamie, Claire puede elegir en qué mundo vivir, y hacerlo en el de Jamie significa tener que asumir su propia leyenda (o su propia infamia en algunos casos) y su mezcla de hechos y supersticiones. Cuando Jamie le pregunta: “¿Te arriesgarás a amar al hombre que ahora soy por el amor que sentiste por el hombre que fui?”, es una cuestión de fe, no solo en él, sino en última instancia en la propia resiliencia y fuerza de Claire.

P.D: El título de este artículo viene de un libro que aparece en la película de 1968 “El bebé de Rosemary”, que casualmente estaba viendo mientras escribía algunos párrafos de este artículo. Estoy bastante segura de que Claire y Brianna la habrían visto juntas.
 

 



 

#DailyLine (ADELANTO) Libro 9: A caballo bajo la luz de luna.

Fuente/Source: Diana Gabaldon

Me desperté de repente de un sueño profundo, completamente sobresaltada, por la explosiva salida de Jamie de la cama. Esto no era algo fuera de lo común, pero como siempre, me quedaba sentada erguida entre las colchas, con la boca seca y completamente aturdida, y el corazón martilleando como un taladro.

Él ya había bajado las escaleras, oí el ruido de sus pies descalzos en los últimos escalones, -y por encima de ese sonido, el frenético golpeteo de alguien a la puerta principal.  Una oleada de inquietud se diseminó por la casa: ruido de ropa de cama, voces somnolientas, puertas que se abrían.

Sacudí violentamente la cabeza y me quité las sábanas de encima. ¿Él o yo? fue la primera idea que se formó de manera coherente en la niebla que ocupaba mi cerebro. Las alarmas nocturnas de este tipo podían ser por cuestiones de violencia o desventura, y a veces de una naturaleza tal que se requería de todas las manos disponibles posibles, como el incendio de una casa, o alguien encontrándose con una pantera cazando en un manantial. A menudo, sin embargo...

Escuché la voz de Jamie, y el pánico se fue. El tono era bajo, cuestionador, con una cadencia tal que significaba que estaba tratando de calmar a una persona. Alguien más hablaba, en aguda agitación, pero no era el sonido que significaba desastre. 

Entonces me buscaba a mí. ¿Parto o accidente? Mi mente estaba repentinamente funcionando con claridad, aún cuando mi cuerpo iba de un lado a otro, tratando de recordar que era lo que había hecho con mis desgastadas medias. Probablemente un parto, en medio de la noche, pensé. Aunque la inquietante idea de un incendio aún acechaba los confines de mi mente. 

Tenía una clara imagen de mi maletín de emergencias, y agradecí haber respuesto varias cosas antes de la cena. El maletín estaba listo, apoyado en la esquina de mi mesa de la consulta. Mi mente no trabajaba claramente para otras cosas, me había puesto el corset al revés. Me lo quité de un tirón, lo arrojé sobre la cama, y corrí a lavarme la cara con agua, pensando muchas cosas que no podía decir en voz alta, ya que podía oír pies de niños golpeteando el rellano. 

Finalmente llegué escaleras abajo, y encontré a Fanny y a Germain con Jamie, quien hablaba con una muchacha muy joven, de la edad de Fanny aproximadamente, descalza, aungustiada, y vistiendo nada más que un vestido raído. No la reconocí.

"Ah, aquí está la señora", dijo Jamie mirando por encima de su hombro. Tenía la mano apoyada en el hombro de la muchacha, como si pretendiera evitar que saliera volando. Y esto parecía factible: flaca como una escoba, cabello castaño muy fino enredado por el viento, o ansiosos ojos que miraban en todas direcciones en busca de ayuda.

"Ella es Annie Cloudtree, Claire", dijo señalando con la cabeza a la niña. "Fanny, ¿buscarías un chal para prestarle a la muchacha para que no se muera de frío?"

"Yo n..n...no necesito..." comenzó a decir la niña, aunque tenía los brazos alrededor de si misma y estaba temblando tanto que sus palabras se quebraban.

"Su madre está encinta", la interrumpió Jamie, mirándome. "Y es probable que tenga un poco de problemas con el parto."

"Nosotros n...n...no podemos p...p...pagar..."

"No te preocupes por eso", le dije, y asintiendo con la cabeza hacia Jamie, la tomé en mis brazos. Era pequeña, huesuda, y estaba helada, como un pequeño polluelo medio emplumado que había caído de su nido en un árbol.

"Todo saldrá bien", le dije suavemente, y le alisé el cabello. "Iremos a casa de tu madre de inmediato. ¿Dónde vives?"

La muchacha tragó saliva y no levantó la mirada, pero tenía tanto frío que se aferró a mi para entibiarse.  

"No lo sé. Quiero decir...no sé como explicar...Si viene conmigo, ¿puedo mostrarle el camino?" La muchacha no era escocesa.

Miré a Jamie en busca de información. No había escuchado hasta ahora el nombre Cloudtrees, debían haber llegado recientemente. Jamie negó con la cabeza, una ceja levantada. Él tampoco los conocía.

"¿Has venido a pie, muchacha?" preguntó, y cuando la niña asintió, volvió a preguntarle "¿El sol todavía brillaba cuando partiste de tu casa?" 

La muchacha negó con la cabeza. "No, señor. Ya estaba bien oscuro, todos nos habíamos retirado a dormir. Y luego comenzaron repentinamente los dolores de mi madre, y..." tragó saliva, y se le llenaron los ojos de lágrimas.

"¿Y la luna?" preguntó Jamie, como si nada estuviera fuera de lugar. "¿Ya había salido cuando partiste para aquí?"

El tono práctico de Jamie logró aliviar un poco a la niña, y repiró audiblemente, tragó saliva y asintió con la cabeza. 

"Bien arriba, señor. A dos palmos de mano por encima del borde de la Tierra."

"Que frase tan poética," le dije sonriéndole. Fanny había regresado trayendo con ella mi viejo chal que usaba cuando trabajaba en el jardín; estaba raído y tenía agujeros, pero había sido hecho con lana nueva y gruesa. Lo tomé de Fanny con un gesto de agradecimiento y lo envolví alrededor de los hombros de la niña.

Jamie había salido al porche, presumiblemente para ver dónde estaba la luna. Volvió a entrar y me hizo un gesto de asentimiento.

"La pequeña y valiente niña ha estado fuera, sola y en la noche, durante al menos tres horas, Sassenach. Señorita Annie, ¿hay una huella decente que nos guíe hasta la casa de su padre?" Sus suaves cejas se fruncieron en preocupación -ella no estaba segura del significado de 'decente' en este contexto- aunque asintió vacilante.

"Hay una huella," dijo mirando a Jamie y luego a mi, con la esperanza de que eso bastara.

"Iremos a caballo, entonces," me dijo, por encima de la cabeza de la niña. "La luna tiene suficiente brillo." Y creo que es mejor que nos apuremos, leí en su expresión, y tenía toda la razón.

8 de noviembre de 2017

Outlander S3E8 Primera Esposa: Nell Hudson, sobre Laoghaire MacKenzie [SPOILERS]


Advertencia: hay spoilers del último episodio de Outlander.

La Temporada 3 de Outlander se adelanta 20 años en el futuro, por lo que Laoghaire MacKenzie (Nell Hudson) tenía un aspecto muy diferente como mujer de mediana edad tras una larga ausencia de la serie de Starz.

“Fue super gracioso, porque me pusieron una peluca -¡la misma que llevó Annette Badland, mi abuela en la temporada 1!-“, dice Hudson, de 26 años. “Fue divertidísimo. Era como mirar al futuro si los siguientes 15 años de mi vida hubieran ido fatal”.

Laoghaire (que se pronuncia “LIERI”) no es el único personaje de Outlander cuya apariencia física ha cambiado esta temporada. Jamie Fraser que tenía veinte y pocos años en la temporada 1, necesita ahora bifocales para leer. Claire, que tenía veinte y muchos años entonces, tiene ahora un mechón gris en su cabello oscuro.

Outlander está basado en las aventuras de la pareja formada por Jamie y Claire Fraser, y su relación ha pasado por un buen número de obstáculos; desde guerras a juicios por brujería, a Casacas Rojas depravados y a dos décadas viviendo separados en siglos diferentes.

“Objetivamente, Laoghaire es mala. Pero como con cualquier personaje….hay que buscar la manera de ponerse de su parte”.

Pero Laoghaire es quizá el obstáculo humano más importante para Jamie y Claire. Sus aparentemente inofensivos sentimientos de adolescente hacia Jamie en la Temporada 1 se convierten al final en una furia celosa dirigida a Claire, a quien Laoghaire intentó que la ejecutaran por practicar brujería. “Fue como montar en bicicleta”, dice Hudson del retorno de Laoghaire (aparte de una breve aparición en la temporada pasada, no había vuelto desde la temporada 1). “Es algo tan agradable de hacer, saber que está ahí. Te vas, haces otros trabajos y te olvidas, pero luego ¡es tan fácil meterse otra vez en la piel del personaje….!”

“Laoghaire ha hecho un montón de cosas terribles, pero también tiene aspectos dignos de admiración. Su amor por Jamie ha sido siempre a lo que me he agarrado cuando intento justificar sus acciones”.

Laoghaire reapareció en el último episodio, cuando Claire descubre que Jamie se casó con ella durante la larga separación de su verdadero amor. (Por su parte, Jamie nunca pensó que volvería a ver a Claire). Laoghaire tampoco estaba muy feliz de ver a Claire otra vez, y después de amenazarla con una pistola, dispara y hiere a Jamie.

“Fue bastante divertido rodar un momento tan importante; nunca había disparado a nadie antes en ninguno de mis otros personajes”, dice Hudson. Y Laoghaire no solo tiene ahora la peluca de su abuela, tiene también dos hijos con un marido anterior, lo que fue también algo divertido para Hudson.

“Lo que era realmente gracioso es que Laoghaire tiene dos hijas, y Lauren Lyle, que hace de Marsali, es en realidad dos años más joven que yo en la vida real”, dice. “Lauren y yo nos hemos hecho buenas amigas. Fíjate qué casualidad, que con lo grande que es Londres, vivimos en la misma calle”. Y no importa lo que suceda con la historia de Laoghaire en la serie, Hudson dice que ella continuará viendo Outlander para apoyar a su amiga Lauren….”como una madre orgullosa”. 


Fuente/Source: The NY Post 
Traducción: Rosana Ardanaz Arranz

7 de noviembre de 2017

Outlander S3E8 Primera Esposa: El secreto revelado [SPOILERS]


Fuente/Source: New York Times
Traducción: Rosana Ardanaz Arranz

Cada serie de televisión tiene sus cosas. Cuanto más cerca están de la historia original, más se le ven las costuras cuando se tira de ellas. Outlander ha tenido sus propios problemas, pero el episodio de esta semana ha tirado de sus costuras de tal forma que es imposible ignorarlo: la serie empieza a tener un problema con Jamie.

Una parte esencial de la premisa de Outlander es que Jamie es el personaje noble que impulsa la historia: un hombre honorable que lo hace lo mejor que puede en tiempos difíciles, defendiendo a los desamparados y comprometido en el amor. Es el anti héroe, y en teoría eso es un cambio refrescante. Pero en la práctica, parte de esa grandeza empieza a parecer más el resultado de que todos le perdonan sus errores. Y finalmente, ya se empieza a notar la presión.

Por ejemplo, cuando Jamie trae a su sobrino Ian a casa, a Lallybroch. Jamie mintió a sus padres, preocupados por él, sobre su paradero, pero antes de que pasen 10 minutos, ya ha sido perdonado tan completamente que se atreve a dar a Jenny consejos sobre cómo criar a los hijos. ¡Sabe incluso cuál es la forma más eficaz de castigar al joven Ian sin violencia corporal! ¿Es que hay algo que no pueda hacer? (Sinceramente, quizá no. A veces la mitificación de Jamie parece sobrenatural. Adorables niñas bailan con él en fiestas a cámara lenta porque se sienten tan atraídas por esta tristeza varonil….).

Los guionistas del episodio parecen esperar que estas escenas dulcifiquen un poco la gran revelación: hace años se casó con Laoghaire y nunca se lo dijo a Claire. Y eso quiere decir que tenemos que ser testigos del horror que embarga a Claire cuando las hijas de Laoghaire vienen a saludar a su papi.

Es lógico el foco en el horror de Claire. Pero aunque el episodio empieza con la voz en off de ella -claramente mostrándonos que lo que vamos a ver en este episodio será desde su punto de vista-  y la justa ira de Caitriona Balfe está llena de energía, la pelea es tan complaciente con Jamie que se ve que la historia está siendo llevada al límite.

Puede ser fascinante para un hombre que se vale del honor para enfrentarse a los compromisos, tan humanos, que ha tenido que tomar para poder sobrevivir. Y al menos, admite que mintió a Claire porque tenía miedo de perderla. Pero eso debería ser el comienzo de, bien su redención, o bien de que está empezando a convertirse en el malo. Pero nada de eso ocurre.

Jamie se enoja con Claire porque ella asume que él es el padre de la hija menor de Laoghaire; le dice a la niña que él y su madre no tienen el tipo de unión que “mantiene a las personas juntas toda la vida”, una excusa de divorcio bastante vulgar. Y la ira de Claire está sexualizada, tanto por Jamie como luego por la serie, cuando ella cede, convirtiendo su ira en preliminares al sexo, lo quiera o no (esto es especialmente notable, dado que la táctica de Jamie sería considerada un asalto si viniera de cualquier otro personaje, ya que le impide a ella irse, rompe el mobiliario y la inmoviliza cuando lucha contra él). Pero el episodio no le hace reconocer nada de eso. De hecho, la única preocupación de Jenny al recoger los destrozos de la habitación es que Jamie es infeliz.

Esto queda aún más en relieve porque Claire se pasa todo el episodio haciendo penitencia por su ausencia de 20 años. Jenny -que no sabe nada del viaje en el tiempo- la culpa por “irse” sin buscar a Jamie y por no contactarse con ellos. “¿Pensabas que nosotros estábamos simplemente congelados en el tiempo, esperando a que volvieras?” pregunta. La cámara sigue a Claire mientras deambula incómodamente por la casa que antes fue su refugio, cada vez más insegura con su decisión de volver y sintiendo que todas sus conexiones se han perdido.

Genial. Entonces ¿qué pasa con Jamie?

¿Por qué debería esperar que Claire le perdonara una mentira tan deliberada y por su reacción tan despreocupada? ¿Dónde está la profundidad de su carácter si no le afecta el daño que ha infligido? ¿Es la ira de Laoghaire una excusa para que Jamie no se tenga que disculpar? ¿Tenemos que pensar que “si no te quedas conmigo prefiero morirme” es romántico y no solo un sentimiento de culpabilidad? (Para cuando Laoghaire está empuñando una pistola, ya nos parece que Claire y ella están peleándose por un hombre que no lo merece, lo que no es algo bueno para un papel masculino protagónico).

Todavía nos queda la esperanza de que esto se convierta en un problema con el que Jamie tendrá realmente que lidiar. Incluso las vistas más pintorescas desde un acantilado no pueden distraer a Claire del hecho de que se está temiendo que ha regresado en el tiempo por un hombre que no lo merece. Es una preocupación  que merece la pena ser explorada, y que puede dar muchos beneficios dramáticos. El hecho de que el Joven Ian sea capturado por unos marineros, lanzándoles a los dos a otra trama antes de que Jamie tenga que responder de verdad por algo, es menos prometedor.

Se supone que Outlander es una serie sobre dos personas imperfectas cuya relación es complicada pero poderosa (el viaje en el tiempo es un marco narrativo muy práctico, pero la verdadera historia SON Jamie y Claire). Sin embargo,  esto requiere dos personas imperfectas. Algún día, la serie hará que Jamie haga algo mal. Pero no esta vez.
 

Outlander S3E8 Primera Esposa: Ronda de entrevistas [SPOILERS]


Fuente/Source: Outlander TV News
Traducción: Rosana Ardanaz Arranz

A continuación les mostramos los resúmenes de las últimas entrevistas con Sam Heughan, John Bell, Nell Hudson, los productores ejecutivos Toni Graphia y Matthew B. Roberts. Al tratarse de entrevistas sobre el último episodio, tengan cuidado con los spoilers de éste y de los episodios futuros.

Entertainment Weekly: el productor de Outlander explica por qué se cambió la escena del castigo al Joven Ian.

“Para ser sinceros, salió bastante bien parado”, se ríe el alter ego de Jamie, Sam Heughan, hablando con EW.

Al parecer, el productor ejecutivo Matthew B. Roberts y los guionistas le “dieron muchas vueltas” al tema de los azotes cuando escribieron el guion hace más de un año, y al final decidieron no ponerlo porque ya habían programado incluir una escena parecida al principio de la temporada.

“En aquel momento, iba a haber una escena de azotes en el episodio 3, y en este caso, un poco es suficiente, explica Roberts. “Se trata de aquélla en la que John Grey saca a Murtagh de su celda por tener un tartán. Lo hace porque quiere que Jamie revele todo lo que sabe sobre su conversación con Duncan Kerr, y sospecha que le está ocultando algo. Le atan para ser azotado, pero Jamie le deja bien claro que sabe que su amenaza no va en serio. Grey, como hombre honorable que es, efectivamente, no le azota. Al contrario, le suministra medicinas y le trata con compasión, y eso provoca que Jamie se decida a revelarle algo más sobre las razones de su huida. Al final, tampoco lo sacamos en el episodio 3, pero no sabíamos que haríamos eso en el momento en el que escribimos el episodio 8. A veces, esto sucede”.

Entertainment Weekly: Outlander: Cómo se filmó esa escena final con Claire y Jamie

Fue una escena no sólo increíble, si no también triste, la que cerró el último episodio de Outlander: Claire y Jaime, de pie en la playa, viendo como los contrabandistas se llevan al Joven Ian.

¡Y fue todo cuestión de una cámara volante!

“Utilizamos un dron y lo hicimos mantenerse quieto en el aire enfrente de ellos”,  cuenta el productor ejecutivo Matthew B. Roberts. “Y entonces lo hicimos retirarse hacia al mar lo más rápidamente posible”.

The Hollywood Reporter: El productor de Outlander defiende los últimos cambios en relación al libro: “La gente va a hablar mucho de esto”.

“No nos gusta siquiera hablar de ‘cortes’, porque nos encantan los libros. Odiamos tener que dejar cosas fuera”, dice la productora ejecutiva Toni Graphia. “Pero tenemos que simplificar bastantes cosas para ajustarlas a la TV, y solo tenemos una hora para contar la historia”.

El equipo de Outlander lee los libros juntos como grupo, y cuando leían Viajera como preparación para la Temporada 3, se dieron cuenta rápidamente de que encajar el tercer libro en solo una temporada iba a ser un enorme reto.

“Pasan tantísimas cosas…a veces dejamos fuera de mala gana algunos detalles, y tuvimos que hacerlo  mucho en la segunda mitad de esta temporada, no solo en este episodio”, dice Graphia. “¡Hay tanto!…mucha gente se preguntaba si íbamos a dividir Viajera en dos temporadas, pero preferimos tener una temporada atiborrada de sucesos pero muy emocionante que dos temporadas en las que intentáramos explicarlo todo pero que no resultaría tan dramática como en los libros. Este es uno de los libros más densos de la saga, así que elegimos nuestros momentos favoritos e intentamos hacerles justicia”.
TV Guide: John Bell nos da algún avance de lo que va a pasar tras el máximo suspense con el que termina el último episodio.


Una de las cosas que más se disfruta en los episodios en los que has aparecido, es la relación entre Fergus e Ian, pero no hemos podido ver como se ha desarrollado, ya que hemos estado siguiendo a Jamie en esta temporada. ¿Puedes decirnos cómo de fuerte es la relación de Ian y Fergus?
Bell: obviamente, son amigos muy íntimos. Hacen negocios juntos. Viven juntos en Edimburgo. Siempre están los dos en el pub. La imagen que tiene Ian de Fergus es que es una especie de Don Juan. Es seductor. Es muy guapo. Es como: “vale, quiero que me des algún consejo”, así que creo que Ian siempre tiene esa predisposición para escuchar lo que tiene que decir. Creo que Fergus disfruta dando consejos y ayudando a su familia. Al fin y al cabo, eso es lo que somos, familia.

Ian creció con Jamie casi siempre ausente de su entorno, pero está claro que adora a su tío. ¿Qué tiene Ian para que quiera seguir a Jamie “como un cachorrillo”?
Bell: aparte de que Jamie es el Rey de los Hombres, creo que Ian ama a su tío incondicionalmente. Hay amor ahí porque son familia. Es el hecho de que ve a su tío desenvolviéndose, trabajando duro, sacando adelante un negocio legal, pero que aun así tiene un punto de aventura cuando está contrabandeando vino. Creo que Jamie le permite muchas cosas. No es su padre. Es su tío, su tío divertido. Deja que el Joven Ian esté en el burdel. Le deja hacer negocios con el brandy. Ian debe sentirse como un adulto, porque Jamie le pone toda la presión, pero el Joven Ian lo acepta y funciona bien. Ian está absolutamente enamorado de Jamie, porque le respeta, no de la manera en que sus padres le respetan. 

TV Line: ¡Habla la otra mujer de Jamie!


Yo pensaba: ‘¡oh, Dios mío, ella gana!’” dice Hudson a TV Line, riéndose a carcajadas. “Y entonces leí el tercer libro y vi la verdad de la historia, que es que Laoghaire no es una mujer feliz”.

La vida doméstica de Laoghaire había sido dura en los 20 últimos años en la que no la hemos visto. “Incluso hoy en día, es increíblemente duro ser una mujer sola criando a un hijo. En el siglo XVIII, era aún más duro”, dice Hudson. “Es una de las cosas que utilicé para ponerme en su lugar”. 

Yahoo! Entertainment: Análisis postmortem de Outlander: Nell Hudson habla de cómo es ser la otra Señora Fraser


Realmente nunca oímos a Laoghaire hablar ella misma de sus sentimientos sobre su matrimonio con Jamie. Solo sabemos de ello a través de lo que él le cuenta a Claire. ¿Crees que ella contaría una versión diferente? ¿Acaso pretende que está funcionando cuando no lo está?

Por el bien de sus hijas, ella sigue adelante. Pero no es estúpida; es muchas cosas, pero yo no creo que sea tonta. Creo que sabe que no funciona, y eso es probablemente bastante doloroso para ella. Está tan cerca de tener lo que siempre quiso, pero no es como creyó que iba a ser. Es en realidad una versión mala de lo que fue su vida soñada, pero se contenta con eso. Sabe que él no la ama, pero ella aguanta.

La escena en la que Laoghaire dispara a Jamie está hecha de tal manera que lo hace parecer accidental. En el libro, lo hace deliberadamente. Ese cambio estaba en el guion o fue una decisión que se tomó en el plató?

No estaba escrito en el guion que fuera accidental. Eso sucedió en el mismo día en que lo ensayábamos con la directora (Jennifer Getzinger). Estoy intentando recordar de quién fue la idea. Puede que haya sucedido por accidente en una de las tomas; la pistola falsa se disparó y yo, literalmente, di un salto. Al director le gustó, porque Laoghaire no ha disparado una pistola en su vida. Creo que fue a Lallybroch con la intención de hacerlo, pero cuando sucede en realidad, es una sorpresa para ella. Fue divertido jugar con la idea de: “¿quería de verdad dispararle? ¿O quizá quería dispara a Claire?” Pero me alegro de que parezca en la televisión que para ella fue un shock que sucediera, porque la hace parecer un poco menos malvada, ¿no crees? Se ríe…