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13 de diciembre de 2017

#DailyLine (ADELANTO): Maestro Raymond (sin fecha de publicación).

Fuente/Source: Diana Gabaldon

Extracto de lo que será el libro del Maestro Raymond, aún sin fecha de publicación.



El frío estaba cerca. Todos lo sabían.

El crujido inexorable del hielo hizo eco en nuestros dientes, nuestros huesos, sentíamos como si nos desmoronáramos en trozos de hielo helado, y luego en un especie de polvo empapado.

Nieve. No del tipo de suaves montículos, ni la nieve que protege. Nieve cortada por el viento, cortando como una cuchilla el cuero y la tela, la carne y los huesos, que robaba el aliento, que mataba.

Y en mi mente, la imagen de una bola de nieve. Colgaba, pequeña y hermosa y perfecta, brillando con el reflejo de la luz, en la incomparable belleza de la gran negrura, estrellas distantes haciendo eco de su luz, dando la promesa de futuro. Pero de un futuro distante, uno en el que tal vez se pueda sentir otra vez el olor a hierba. La tibieza de la carne, el calor de la sangre.

31 de octubre de 2014

#DailyLines #MaestroRaymond

La publicación original en inglés se encuentra en la página de Facebook de Diana Gabaldon.
Traducción: Outlander En Español.
©DianaGabaldon2014.


Y ya que estamos hablando de serpientes esta noche...


#DailyLines #MasterRaymond #SinTítulo #NiIdeaCuándoSaldráPublicada


«De todas maneras, hay un lugar en el valle -bien, no en el valle, sino a un costado de la cresta del cerro- donde encuentras un pedernal de sílex blando cómo la mantequilla, liso cómo nata en tus dedos, a las cuáles puedes darles un filo capaz de rasurar tu cabellera o carnear un bisonte. Por lo que las mujeres y los niños armaron campamento a orillas del río, y los hombres y los niños con suficiente edad para ser capaces de mantenerse en lo alto de las rocas sueltas y la gran densidad de árboles jóvenes y enredaderas, sudando y gruñendo de manera típica mientras subíamos.

Una serpiente cruzó mi camino cuando me hice a un costado para beber un chorrillo de agua que venía desde arriba del acantilado. No era una serpiente malvada, pero ERA una serpiente, y era a MI a quién miraba.

"¡No, no fue así!" dijo Gorman. "¡Me estaba mirando a mí!" Era medio año mayor que yo y un poco más alto. Su pene era del largo de su cuarto dedo, y sus manos eran más pequeñas que las mías. El sí tenía vello alrededor del mismo. Un poco.

Estiró la mano para asir la serpiente, y lo mordió, tan rápido que sólo ví un destello de la cabeza a través de un rayo de sol. Gorman pegó un grito y Pullo bajó la colina a los brincos, dándole un manotazo sobre la oreja, , tan fuerte que cayó hacia atrás golpeando contra una roca y aterrizando con fuerza sobre su trasero. Mantuvo su gran boca cerrada, sin embargo, y permaneció sentado succionando de muy mal humor el semi círculo de perforaciones sobre su mano mientras Pullo y Tiran se asomaban por entre los árboles, para cerciorase que los gritos de Gorman no hayan atraído a nadie, ni a nada. El clima era cálido y había abundante alimento; no éramos los únicos que estábamos en marcha.

Frotaba mis manos con fuerza y rapidez. La serpiente no se había marchado; estaba apostada a la sombra de una gran roca, a medio enroscar y muy cautelosa. Un movimiento demasiado súbito, y se dispararía hacia la roca y desaparecería.

Me puse en cuclillas, lo más lentamente posible, y aún más lentamente, extendí mi mano por lo bajo. Mis manos latían calurosas. La sangre de las serpientes es fría, y ellas aman el calor. Por eso es que las encuentras asoleándose sobre las rocas y en lugares abiertos. 

La pequeña lengua de la serpiente entraba y salía de su boca, con rapidez, y luego lentamente. No estaba segura -pero percibía el calor de mi mano. Sin ningún tipo de duda, se deslizó hacia mí y sentí su delicado peso sobre la palma de mi mano. Yo sabía que no debía asirla, y lancé una mirada a Gorman y le sonreí. Me miró enojado, pero Pullo y Tiran se acercaron a mí, moviéndose muy despacio para no asustar a la serpiente. 

Era una serpiente pequeña, no más larga que mi antebrazo, y hermosa. Gris cómo una paloma, con una pequeña línea verde. Levanté un poco mis dedos, y se entreveró entre ellos, enroscado su cola en mi muñeca para estabilizarse. Ahora podía erguirme, y así lo hice. La serpiente levantó la cabeza, y su lengua saboreó el aire entre nosotros, y ahora sí era seguro que me miraba a mi.

"¿Qué deseo le pedirás?" preguntó Tiran detrás mío, en voz baja. Podía sentir la carcajada en su aliento, cálido sobre mi hombro desnudo. "¿Vello en tus testículos?"

Se reía, pero no era una broma. Cuando el sol brillaba en el cielo durante toda la noche, otros venían a nuestro Lugar de Verano. Otras familias, y hacíamos trueques. Nuestra familia tenía hijos varones, y eso era bueno, por supuesto. Pero eso también significaba que deberíamos obtener al menos cuatro mujeres, y era mucho, y aún así, los hombres de más edad elegían primero. Yo no tendría chances de obtener una si no poseía el vello que probara que era capaz de acostarme con ella, y podrían pasar tal vez tres años, o más, hasta la próxima Reunión lo suficientemente grande como para proveerme con una mujer. Y para ese entonces, habría más hombres que también necesitaban una, especialmente si una de nuestras mujeres había muerto dando a luz.

Aún así, no era una ocurrencia diaria que una serpiente te mire a la cara, mucho menos que logres asirla. 

Tal vez debería pedir hablar con mi padre. La idea me entibió el corazón. Hacía más de una año que no me encontraba con él en sueños, desde el gran banquete de cerdo, en el que todos nos embriagamos con vino de flores de saúco y Ubert cayó al río. Y había cosas que deseaba saber -no sólo cosas de hombres, Pullo me las diría si se las preguntaba- él era hijo de mi padre, cuatro años mayor que yo. El también estaba en busca de una mujer, no había logrado conseguir una en la última Reunión. Esa idea hizo que me decida.

Con mucho cuidado, llevé la serpiente hacia mi rostro, con la esperanza de que no me mordiera la nariz, y susurré "Tráeme una mujer", tan bajo que los otros fueron incapaces de oírme. "Una buena, por favor" añadí reflexionando.

La serpiente se levantó de golpe, asustándome, y se deslizó por sobre mi mejilla, entreverándose en mis cabellos. Podía sentir el moviemiento de las escamas de su vientre, asiendo y deslizándose, y sonreí ante la sensación afable de tenerla sobre mi cuero cabelludo, tan delicada, tan segura, como si estuviera tratando de decir cosas a través de mi piel. Luego bajó por mi cuello, y lo alcancé con el reverso de mi mano, antes de que resbalara y cayera, y lo coloqué sobre una roca. Se enroscó por un instante, orientándose, y luego desapareció, con un movimiento grácil como agua en una cascada.

Uber y el resto de los hombres habían bajado a investigar qué nos demoraba. pero se detuvieron a medio camino, al ver que la serpiente me hablaba. Mica asintió con la cabeza, sonriendo. Él era hermano de mi padre, y yo le agradaba. Los otros también sonreían. Estaban felices de que haya sido yo el afortunado; también traía suerte a la familia.

"Huh", dijo Gorman, por lo bajo. "¿Podemos partir ahora? »

walkoverstates.wordpress.com

29 de octubre de 2014

Diana Gabaldon, #DailyLines #MasterRaymond

La publicación original se encuentra en la página de Facebook de Diana Gabaldon
Traducción: Outlander En Español.

#DailyLines #Raymond #SinTítulo #NoTengoIdeaDeCuándoEstaráTerminada

«Alguien me pidió en Twitter si podía publicar algo del libro del Maestro Raymond, en vísperas de Halloween, que no fuera el prólogo (el cuál he publicado antes). Así que aquí se los dejo.»

©DianaGabaldon2014

"La primera vez que ocurrió, fue en el año en que Jochi se comió la babosa. Yo estaba cerca de convertirme en un hombre, habiendo vivido once inviernos. Mi pene se erguía por sí solo, la mayoría de las veces, de noche, pero aún no tenía vello alrededor del mismo. Jochi estaba a mitad de camino de su segundo año, un hijo de mi madre, y su pene sólo se erguía cuando ella lo acariciaba para que se calmara o para hacerlo dormir. El suyo erguido era del tamaño de mi dedo meñique. El mío era del tamaño de mi dedo mayor, más una falange de mi dedo pulgar.

Aquella vez, estábamos llegando al valle, moviéndonos hacia nuestro Lugar de Verano en las colinas. Era más temprano que de costumbre, ya que las lluvias primaverales habían sido prematuras y frecuentes, y el Gran Pantano junto al que vivíamos en invierno de golpe se había hecho mucho más grande y mucho más pantanoso. Uber se despetó en su camastro una mañana con el trasero mojado, y antes de la mañana siguiente, las mantas habían sido enrolladas, los techos habían sido bajados, y habíamos emprendido la marcha. Ubert era el jefe. El jefe vivo, quiero decir. Los muertos eran Obald, Francus, Teo y Spardin. La mayoría de las familias no poseían tantos, pero nosotros teníamos suerte, y planeábamos que siguiera siendo así. 

¿Yo? Mi nombre era Er. Algo entre la duda y la disculpa. En el mejor de los casos, la súbita intuición de que nadie quiere interrumpir una conversación para remarcar algo."

Pintura: artventure.ca
Si desean saber qué/quién es el Maestro Raymond, pueden leer aquí.

24 de febrero de 2014

Prólogo de la futura historia sobre el Maestro Raymond

Este adelanto fue publicado el 1 de Noviembre 2012, en la página de Facebook de Diana Gabaldon. Es lo que será la futura historia del Maestro Raymond. Todavía no hay un libro escrito, solo el prólogo del mismo.




 
©DIANA GABALDON2012

Prólogo

En la temporada de frío, cuando el aire se torna gélido y las arañas mueren, llega un momento de escasez. Los días son cortos, por lo que toda la luz está concentrada, apretada entre el amanecer y la oscuridad. Esta es la razón por la cual la luz es diferente, y cada cosa tiene una sombra. Aquí es cuando los otros mundos se juntan, y las barreras entre ellos de tornan delgadas. Dicen que en estos momentos hay que tener cuidado, ya que podrías caminar a través de una telaraña sin darte cuenta, y encontrarte a tí mismo en otro lugar.  


Hay más de uno de estos "otros mundos", nadie sabe cuántos. Algunos animales pueden verlos, los perros a veces se quedan mirando un espacio en blanco en la pared de una cueva, y se les ponen  los pelos de punta ante lo que ven.  

A veces, creo que yo también lo veo.

16 de enero de 2014

Diana Gabaldon: ¿Quién y qué es el Maestro Raymond?

Esta es una explicación muy interesante que publicó Diana Gabaldon en su página de Facebook a finales del año 2011 sobre el Maestro Raymond, nuestro querido "apotecario" y amigo de Claire en Francia y que traduje para nuestro club de lectura.
Si todavía no llegaron al segundo libro de la saga, "Atrapada en el Tiempo", sepan que contiene spoilers.

¿Quién / Qué es el Maestro Raymond? ¿Cuál es su significado? (SPOILER)
¿Quién es? Es ... un viajero del tiempo prehistórico. Creo que él vino de alguna parte alrededor de 400 AC, o tal vez un poco antes (técnicamente, no "prehistórico", pero ciertamente no estaban utilizando registros escritos donde comenzó), y el siglo 18 no es su primera parada.

Él es - o era - un chamán, que nacen con la capacidad de curar a través de la empatía. Él ve claramente las auras, los que tienen el poder tienen la luz azul que él tiene - los guerreros de nacimiento, por el contrario, son de color rojo (así que sí, "el hombre rojo" es un ícono {sonrisa}). Él tiene una aversión muy fuerte hacia los vikingos, debido a acontecimientos que sucedieron en su propio tiempo, de ahí su nerviosismo al ver a Jamie. Tiene miedo de ellos, pero también se da cuenta de la gran "fuerza de vida" que tienen - es por eso que hace que Claire lo invoque (utilizando el enlace sexual y emocional entre ella y Jamie) para curarla.

Sus descendientes - con algunos de los cuales se encuentra de vez en cuando en sus viajes - también tienen, en mayor o menor grado, la luz azul sobre ellos, dependiendo de sus talentos. Así que él reconoce a Claire, cuando la ve, como una de sus tatara-tatara etc, nietas. Y Gillian / Geillis es otra - si prestan atención, ella tiene el mismo don que Claire con las plantas, a pesar de que tiende naturalmente a usarlas como veneno, en lugar de medicamentos. {sonrisa}

Lo volveremos a ver - aunque no en la historia de Jamie y Claire. Maestro Raymond deberia tener su propia serie de libros, empezando por el principio (Stonehenge) y siguiendo a través de sus viajes. Así que, de hecho, vamos a ver a Claire, Jamie, y Geillis otra vez - pero como personajes secundarios en la historia del Maestro Raymond (si recuerdan, Geillis menciona haber encontrado "otro" (viajero del tiempo) en Viajera, pero no le dice a Claire quién es.

Dios sabe el momento en que llegaremos a eso - en unos diez años, a este ritmo - pero vamos a llegar a ella. {sonrisa}

Maestro Raymond, interpretado por Dominique Piñon



Diana Gabaldon ha publicado dos DailyLines (adelantos) sobre la historia del Maestro Raymond, y también el prólogo. Pueden leerlos aquí