4 de febrero de 2014

"A Leaf on the Wind of All Hallows"

"A Leaf on the Wind of All Hallows" es el relato, de unas 50 páginas más o menos, que narra  lo que realmente le ocurrió a Jerry MacKenzie, el padre de Roger. A continuación, les dejo la traducción del adelanto que publicó Diana hoy en su página de Facebook. Este es el enlace de la publicación en inglés.

Tengan en cuenta que contiene SPOILERS. Para las que no leyeron toda la saga.


El Capitán Randall pertenecía a la rama secreta de la Inteligencia Británica. Y no se esforzó en ocultarlo, una vez que Malan los dejó a solas en una oficina vacía. 

"Estamos necesitando un piloto; un buen piloto" -añadió con una sonrisa efímera- "para volar solo en un vuelo de reconocimiento. Un proyecto nuevo. Muy especial." 

"Solo? Dónde?" Le preguntó Jerry con desconfianza. Los Spitfires volaban generalmente en grupos de cuatro, o más, hasta llegar a un escuadrón completo de dieciséis aviones. En formación, se podían cubrir unos a otros, hasta cierto punto, contra los Henckels y Messerschmitts. Pero raramente se elegían para realizar vuelos solitarios. 

"Más tarde te lo diré. Primero: ¿crees estar en condiciones?" 

Jerry retrocedió un poco, ofendido. ¿Qué diablos pensaba este payaso? …, y entonces vió su propio reflejo en el vidrio de la ventana. Los ojos rojos como un jabalí enloquecido, el cabello mojado completamente despeinado, un magullón recién hecho que comenzaba a agrandarse en su frente, y su cazadora pegada al cuerpo con partes húmedas ya que no se había molestado en secarse antes de comenzar a vestirse. 

"Me encuentro en excelentes condiciones," espetó. "Señor." 

"Lo decía por tu rodilla," dijo con amabilidad. 

"Oh," dijo Jerry, desconcertado. "Eso. Mi rodilla está bien."

Había recibido dos balazos en la rodilla el año anterior, cuando perseguía un 109 y no alcanzó a divisar cuando apareció de la nada justo detrás de él, llenándole el trasero de balas. En llamas, pero aterrorizado al adentrarse en un cielo lleno de humo, balas y explosiones al azar, había decidido aterrizar, ambos rugiendo mientras caían del cielo, el metal de la coraza de Dolly I estaba tan caliente que le había quemado el antebrazo izquierdo, su pie derecho empapado de sangre dentro de su bota a medida que apretaba el pedal. Sin embargo había sobrevivido, y estuvo en la lista de convalecientes por casi dos meses. Aún se le notaba la cojera, pero no estaba arrepentido, ni siquiera por su rótula hecha añicos, ya que había pasado el segundo mes de su convalecencia en casa, y el pequeño Roger había venido al mundo nueve meses más tarde. Una enorme sonrisa se posó en su rostro al pensar en su pequeño hijo, y Randall sonrió de manera involuntaria. 

"Muy bien," le dijo. "Estás en condiciones de volar en una misión larga entonces?" 

Jerry se encogió de hombros.

"Cuán larga puede ser en un Spitfire? A menos que hayas ideado una manera de abastecerme de combustible en el aire." Lo había dicho en broma, y se desconcertó cuando vio a Randall fruncir la boca, como si estuviera pensando que en realidad sí habían encontrado la manera de hacerlo. 

"¿Quieres que vuele en un Spitfire, verdad?" preguntó, dudando de pronto. Por Dios, y si era uno de esos aviones experimentales de los cuales habían oído en ocasiones? Se le erizó la piel con una combinación de miedo y excitación. Y Randall asintió. 

“Oh, sí, definitivamente. Habría que esquivar y realizar muchas zambullidas en el aire, y ningún otro avión es tan simple para maniobrar como éste. Lo que hemos hecho es usar un Spitfire II, removerle un par de ametralladoras de las alas, y remplazarlas con cámaras.”

 “¿Un par?” 

Otra vez apareció el mismo gesto en la boca de Randall antes de responder. 

“Tal vez necesites el segundo par de ametralladoras.”


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La siguiente fotografía fué tomada por Diana, ayer, durante su visita al Museo Kelvingrove, en Escocia. Y es un avión modelo Spitfire, usado por los pilotos británicos durante la Segunda Guerra Mundial.

Fuente: Diana Gabaldon en Facebook.



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