8 de febrero de 2016

#DailyLine Libro 9 (ADELANTO): Una Mente Obstinada.

Fuente/Source: Diana Gabaldon


#DailyLines #LibroNueve #UnaMenteObstinada

"Pero le dijiste a Frances, le prometiste, que nadie se aprovecharía de ella. !Y puedo jurar que ella te creyó!"
"Sí" dijo Jamie tranquilamente. Recogió el trozo de madera de arce y su cuchillo, y comenzó a sacar astillas mecánicamente. "Sí, yo también lo creí, al menos tuve la esperanza de ello."
Me mantuve sentada mirándole.
"Supongo que fue una estupidez" dije al fin. "Pensar que las esperanzas y promesas serían suficientes. Imagino que no sabemos ni la mitad de lo que ella vio, siendo criada en un burdel como un.....un preciado ternero"
"¿Y uno que sabía que iba destinado al matadero?"  dijo con sobriedad. "Sí"

Nos quedamos en un tenso silencio, ambos pensando en Fanny. Después de unos momentos, las manos de Jamie continuaron con su trabajo, lentamente, y después de un momento me miró.

"¿Cuántas veces me dijiste que Jack Randall estaba muerto, Sassenach? ¿Cuántas veces me lo he dicho a mí mismo? La virutas de madera caían en elegantes y pequeños rizos alrededor de sus pies. "Algunos fantasmas no te abandonan fácilmente,  y sabes bien que es su hermana la que ronda a la pequeña Frances"
"Supongo que tienes razón" dije con desdicha. No fue un escalofrío como tal lo que sentí ante la mención de Jane, pero una fría tristeza parecía hundirse en mi piel. "¿Pero habrá algo que podamos hacer para ayudarla?"

"Espero que lo haya" dejó el palo de madera limpio a un lado, y se inclinó para barrer las virutas dentro de la bolsa de papel. "¿Tenemos un cura a nuestro alcance? Debería haber ofrecido una misa por el descanso del alma de su hermana, para empezar. Si puedo encontrar uno en Wilmington lo haremos. Y sino... hablaré con Roger Mac sobre ello." Torció la boca irónicamente.

"Diría que los presbiterianos no creen en exorcismo, o en plegarias a los muertos. Pero es un hombre astuto, y conoce el corazón; podría llamarlo de otro modo, pero sabrá lo que quiero decir, y puede hablar con Frances y rezar por ella. Estoy seguro."

Sacudió las virutas en el fuego, donde quedaron atrapadas, retorciéndose brillantes y desprendiendo un limpio y dulce humo. Me levanté y me puse detrás de él, mirando como ardían, y puse mis manos sobre sus hombros, cálidos y sólidos bajo mis dedos. Apoyó su cabeza sobre mí y suspiró cerrando los ojos mientras se relajaba con el calor. Incliné mi cabeza y besé el remolino de su coronilla.
"Mmphm" dijo y levantó una mano para cogerme. "Sabes, también funciona en el otro sentido también"
"¿El qué?"
"La obstinación de una mente que no lo dejará ir." Me apretó la mano y me miró. "¿Mientras estuvimos separados, cuántas veces te dijiste a ti misma que yo estaba muerto, Sassenach?" me preguntó suavemente "¿Con qué frecuencia intentaste olvidarme?"
Permanecí inmóvil, con mi mano alrededor de la suya, hasta que creí que podría hablar.
"Todos los días" susurré "Y nunca."



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