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19 de octubre de 2017

Diana Gabaldon revela detalles sobre la precuela de los padres de Jamie Fraser. [SPOILERS]


Cuando no está ocupada escribiendo la novena entrega de la saga Outlander, o publicando relatos que expanden el mundo de la misma, u observando detalladamente la serie de televisión que los libros inspiraron, Diana Gabaldon, no sabemos como, aún tiene tiempo para planear una nueva aventura, y esta vez es el turno de los padres de Jamie Fraser.

La autora dijo a RadioTimes que planea plasmar en papel la historia de Ellen MacKenzie y Brian Fraser, los padres del alter ego de Sam Heughan en la serie de televisión.

"Está más o menos enfocado en el primer levantamiento jacobita de 1715, que resultó en la batalla de Sheriffmuir", revela Gabaldon.

"Conocemos la historia a grandes rasgos: Brian MacKenzie llega al castillo Leoch y se enamora a primera vista de Ellen, y básicamente termina secuestrándola del castillo, bajo las narices de los dos hermanos de ella, con la ayuda de su amigo Murtagh." 

"La historia se trata de como ocurrió todo esto, y también de como es que Murtagh se convirtió en el padrino de Jamie debido a su amor por Ellen."

La escritora aún no anticipa cuando podemos tener en nuestras manos la novena entrega de la saga Outlander. Y ella aún no sabe como terminará.

El final de la saga de Jamie y Claire podría significar un nuevo comienzo para Gabaldon, quien tiene buenas noticias para aquellos fans que ven con tristeza el final de la misma.

"Ya que también escribo historias cortas, no significa que terminaré allí y jamás volveré a escribir sobre estos personajes. Siempre puedo mirar atrás y elegir algo de epocas anteriores en los libros", ríe.

"Mucha gente me pide que escriba una pequeña historia sobre un festejo de Navidad en el Cerro Fraser, y yo pienso 'no, no, no'. Saben, en realidad ellos no festejaban la Navidad porque son todos escoceses. ¡Ellos festejan Hogmanay!"

Fuente/Source: RadioTimes

12 de agosto de 2017

#DailyLine (ADELANTO) : La historia de los padres de Jamie (sin título aún) [SPOILERS]

Fuente/Source: Diana Gabaldon



#DailyLines #AlgoDiferente #PrecuelaSinTitulo #BrianyEllen #EsteEsBrianDhu #NoSaldraPronto





"¿Me alcanzas el pico, hijo?" Sus dedos ya habían comenzado a jalar de la piedra, pero su mente no tenía paz -sólo pensar en la palabra 'hijo', y el miedo se alzaba bajo sus costillas. Tal vez hoy tendría otro hijo, qué pensamiento extraño. O podría ser otra hija. O...

"¡El pico, Willie!" dijo con brusquedad, descartando esa idea antes de que tomara forma.

"Lo tienes en la mano, Pa," contestó Willie con impaciencia. Estaba sentado en la cerca. Golpeteando sus talones y echando cada tanto miradas hacia la casa. Brian lo había traído al potrero más alejado porque desde allí no se oían ruidos desde la casa. Willie tenía fruncidas sus pequeñas cejas pelirrojas -Dios, igual que Ellen, Oh, Dios, por favor...- su pequeño rostro preocupado, como si tratara con esfuerzo de escuchar.

"Oh." Brian miró sin expresión al instrumento en su mano, sacudió la cabeza para despejarse, y logró liberar la piedra con un solo movimiento. "¿Conoces alguna canción, Willie?"

Por un momento, Willie se concentró aún más, luego giró la cabeza hacia un lado y el otro, y comenzó a cantar. El pequeño sabía la mitad de "( )", el primer verso de "( )" -el cuál repitió varias veces mientras trataba de recordar otra melodía, y probó con éxito el Kyrie de misa. 

Brian dejó ir al caballo, y mientras alzaba a Willie de la cerca, le enseñó el estribillo de "Ho ro, mo nighean", que implicaba mucho zapateo y palmas, a pesar que su calzado no emitía mucho ruido en la tierra del potrero.

Esto logró distraerlos durante un breve instante, y cuando se detuvieron, jadeantes, Willie miró a su padre y preguntó con tristeza, "No vamos a cenar absolutamente nada, Pa?"

Brian se giró involuntariamente en dirección a la casa. La chimenea de la cocina se erguía alta y fría, aunque salía humo del otro extremo de la vivienda, del hogar de su habitación.

"Supongo que la señora MacLaren está ocupada ayudando a tu madre," le dijo, con un nudo en la garganta al pronunciar la palabra 'madre'. Respiró hondo y juntó coraje. "Vamos, entonces, a bhailach, nos fijaremos qué hay en la despensa."

Willie era demasiado grande para cargarlo, pero Brian tuvo el repentino impulso de cargar a su hijo y abrazarlo fuertemente, reconfortándose en la sólida tibieza del muchacho.

20 de diciembre de 2014

Las perlas de Ellen MacKenzie Fraser.

Hoy recibimos una pregunta de Verónica C. en nuestra página de Facebook.

SPOILER "ATRAPADA EN EL TIEMPO"

Deseaba saber la suerte que corrieron las perlas de Ellen MacKenzie, luego de que Claire las empeñara para comprar alimento y abrigo para los hombres de Lallybroch que estaban presos. Pertenece al segundo libro, "Atrapada en el Tiempo". Luego de ser empeñadas, en las ediciones en español no se vuelven a mencionar, hasta que aparecen misteriosamente en manos de Claire otra vez, en el tercer libro, "Viajera",  cuando se las deja a Bree. En la versión original en inglés, el destino de las perlas sí se menciona, en el segundo libro. Una "pequeña" gran omisión. Y van...
Aquí les dejo la traducción en la que se hace mención a las mismas.

Atrapada en el Tiempo, Capítulo 45: Malditos sean todos los Randall.
©DianaGabaldon

- Soy un imbécil -protestó Jamie, subiendo la empinada calle de adoquines rumbo al callejón donde se encontraba el alojamiento de Alex Randall -. Deberíamos haber partido ayer, de inmediato, en el mismo momento en que recuperamos tus perlas de la casa de empeño.  ¿No sabes lo lejos que está Inverness? ¿Y con poco más que los caballos para llegar allí?
- Lo sé – dije con impaciencia -. Pero se lo prometí. Y si lo hubieras visto... bueno, lo verás dentro de un momento; entonces comprenderás.
- Mfm.- Pero sostuvo la puerta de calle para que entrara y me siguió escaleras arriba del decrépito edificio sin más quejas.
Mary estaba sentada a medias sobre la cama. Aún  llevaba puesto su vestido de viaje que había quedado hecho un arapo, sosteniendo la mano de Alex, acunándolo con firmeza contra su pecho. Probablemente se habría quedado así con él toda la noche.

The Outlandish Companion ©DianaGabaldon

EDITADO, 6 DE NOVIEMBRE 2015.

La nueva edición de "Atrapada en el Tiempo" de Editorial Salamandra del año 2015 SÍ contiene este fragmento.


24 de febrero de 2014

Adelanto: La historia de los padres de Jamie. Sin título aún.


La publicación original proviene de Compuserve, el foro literario que frecuenta Diana Gabaldon hace más de veinte años, aquí les dejo el enlace, en inglés. Y también fue publicada en la página de Facebook de Diana, aquí.

©DianaGabaldon

-¿Lo has hecho alguna vez? -preguntó ella con suspicacia-.

-Ah…-El lo había hecho antes. Más o menos. Una vez. Y no tenía intención de admitirlo-.¿Y tú?


Sus ojos se abrieron como girasoles.


-Oh, sí -dijo ella-, con mi hermano Dougal.


-¿QUÉ?- Se echó hacia atrás sintiendo que su corazón se detenía. Ella se encorvó hacia adelante haciéndose una bola, riendo como una loca una y otra vez.


-Tú… -dijo él señalándola con el dedo-, eres una maldita pequeña bruja, Ellen Mackenzie.


-Oh, quizás, -seguía riendo pero paró cuando vio la expresión de su rostro-. No me creíste, ¿verdad?


-¡Claro que no!  -¡Claro que no! Aún así, Dougal Mackenzie… la gente decía…-


Ellá soltó un bufido


-¿No crees que sea virgen?


Él perdió la paciencia


-Bueno, ¿lo eres?


-Lo sabrás en un minuto. -Se tumbó boca arriba, con los puños apretados a cada lado, y los ojos cerrados-.


Él la miró por un instante frotándose la barbilla ¿Qué esperaba ella exactamente que hiciera?

Ella abrió un ojo. -¿No quieres yacer conmigo?


-Bueno, realmente no puedo…quiero decir…Contigo tumbada así…., -hizo un gesto de impotencia señalándola-.


-Oh.  -Abrió las piernas, tensando la tela de su falda-. ¿Así está mejor?


-Sí, mucho mejor, -dijo secamente-. Siéntate, pequeña fresca y bésame.


Ellen se sentó, pero con cautela. Se mantuvo quieta, y levantó el mentón, y él pudo ver como le latía el corazón, una simple pulsación en la piel de la garganta. Con un vuelco en el suyo se dio cuenta que ella tenía miedo y moriría antes de admitirlo.


Él extendió una mano cautelosamente, ahuecándola en su mejilla, con la misma suavidad como para sacar un polluelo de su nido. Ella cerró los ojos y se lamió el labio inferior con una especie de tic nervioso. Después frunció los labios y el ceño en un gesto de concentración.


Él no podía creerlo. Pero de cualquier forma preguntó.


-¿Y nunca has besado a nadie?


-Bueno, a mi madre,  -dijo con el ceño todavía fruncido y los ojos cerrados-. Házlo de una vez, entonces.


Él retiró la mano de su mejilla y se masajeó la cara con ambas palmas. 


-Jesús, María y José, protégenos,  -murmuró-. Estaba empezando a darse cuenta que el robo de Ellen Mackenzie no era un asunto sencillo como había supuesto.

-¿Por qué nadie te ha besado aún? -demandó-.

-Porque mi padre o mis hermanos hubieran castrado al que se atreviera a intenarlo, -contestó, abriendo los ojos y mirándolo fijo-. Malcolm Grant sí trató, sin embargo, y quién le dijo que lo castraría fui yo.

-Eso lo detuvo, ¿verdad? -Ella notó el escepticismo en su voz  y afinó la mirada-.

-Sí, claro que sí, -dijo, y percibió un nuevo tono en su voz-. Ella ya no bromeaba, si es que alguna vez lo había hecho.

-Me pidió que lo acompañara a una caminata por el jardín, y Colum me lanzó una mirada que significaba que debía hacerlo, entonces fuí. Una vez que estuvimos fuera de la vista de todos, me tomó del brazo y me informó que estaba arreglado entre él y Colum, y que debería casarme con él. Luego trató de besarme y lo empujé para alejarlo. El pensó que yo era tímida, y lo intentó nuevamente, y fue cuando tomé mi sgian dhu de mis ropas y le dije que lo castraría si intentaba eso de nuevo, y que lo pensara dos veces si creía que yo me casaría con él contra mi voluntad.

El recordó la forma en que se veía ella, saliendo abruptamente del jardín, y tragó saliva.

-¿Y luego qué? -preguntó-.

Ella lo miró brevemente y alejó la vista. Tenía el rostro enrojecido, y el movimiento en su garganta más pronunciado. 

-El me dijo -contestó entre dientes-, que era hora que aprendiera a obedecer. Y le dije que no le correspondía a él hablarme de esa manera, y él contestó, -sus ojos brillaban oscurecidos por la ira-, que yo me convertiría en su esposa, y que lo haría aquí y ahora.

Grant la había tomado de ambas muñecas, pero tuvo que soltar una mano para poder luchar con la falda de Ellen. Y ella lo rasguñó en los ojos con su mano libre, logrando liberar su otra mano y produjo un sonido de lo que parecía una amenaza creíble.

-Sin embargo, logró escaparse, -dijo, recordando con el ceño fruncido-. Y logré correr.

Un incómodo pensamiento lo invadió, al escuchar el relato.

-Escúchame, a nighean ruaidh" -dijo-, y ella se tensó un poco. Tomó aire, pero debía decirlo. -Me pediste que te trajera conmigo, ¿porque no quieres ser la esposa de Malcolm Grant, y pensaste que yo lo haría? ¿O me querías a mí? Porque, déjame decirte la verdad, muchacha, no te desvirgaré, sólo porque estás enojada con Grant.

¿Estaba él tan loco cómo le había dicho Murtagh? Loco en confiar en ella, y mucho más loco aún por haberla llevado consigo.

Comenzaba a darse cuenta de la enormidad de lo que había hecho.