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26 de octubre de 2017

Productora ejecutiva de Outlander, Maril Davis: “Haber omitido el personaje del Sr. Willoughby habría sido una pérdida”.


En el último episodio de Outlander, la serie presenta un personaje controvertido: el Sr. willoughby (su nombre real es Yi Tien Cho), un chino que viaja de polizón en un barco y termina en Escocia. Cuando llega, casi muerto de hambre y sin hablar una palabra de inglés, Jamie -siendo como es-  le ayuda alimentándole, vistiéndole  e intentando hacerle un poco más aceptable para los locales  cambiando su nombre. Parece que Yi Tien Cho suena bastante parecido a una palabra gaélica muy grosera, así que sugiere que, en su lugar, adopte el nombre de Sr. Willoughby.

A medida en que Viajera -el libro en el que se basa esta temporada- va avanzando, vemos que el Sr. Willoughby tiene un gran conocimiento de muchas prácticas típicamente chinas, como la  caligrafía, el entrenamiento de pelícanos, la acupuntura y la acrobacia. Es también un poco borracho y tiene fijación sexual con los pies.

A lo largo de los años, los lectores de los libros han mantenido muchas discusiones por internet sobre el hecho de que el Sr. Willoughby parece ser una amalgama de varios estereotipos chinos, y que básicamente sirve dos propósitos: crearle problemas a Jamie y curar su mareo en el mar con acupuntura. Hay que decir que el Sr. Willoughby no es uno de los personajes más tridimensionales o profundos de los libros, aunque sus excentricidades (y su acupuntura) juegan un papel primordial en la trama de viajera desde este momento.

Obviamente, para los guionistas de la serie, se trata de una situación complicada. La productora ejecutiva, Maril Davis, me dijo en verano de 2017 que incluso pensaron en omitir totalmente el personaje del Sr. Willoughby.

“Hubo mucha discusión sobre este personaje, porque, a mí me encanta, pero reconozco que en los libros aparecen cosas muy ofensivas”, dijo Davis. “Lo hablamos mucho, pensamos en cómo incluirle y al mismo tiempo solucionar con éxito estos problemas. Pero había que hacerlo, porque si no lo hubiéramos hecho, habría sido una pérdida”. 

Al final, los guionistas decidieron “prescindir de algunas cosas que consideramos especialmente ofensivas” como “su obsesión con los pies, o el hecho de que no hablara inglés muy bien” y concentrarse más en las relaciones entre los personajes.

“Hay una especie de sentimiento de respeto entre Claire, Willoughby y Jamie, que hace que su relación sea realmente única”, explicó Davis. “Queríamos conservarle, pero quitarle algunas cosas, porque su historia es tan interesante…queríamos conseguir que fuera creíble que su manera de ser y de aparecer ante los demás no habría sido aceptada en Escocia ni entre la gente con la que viaja, así que quisimos mantenernos fieles a esto y mostrarlo –eso esperamos al menos- de una forma que no es ni gratuita ni increíblemente ofensiva”.

En cuanto a Diana Gabaldon, ella le contó al Scotland Sunday Herald en una entrevista a principios de año que el Sr. Willoughby está basado en la historia de un emigrante chino conocido como Sr. Hu, que apareció misteriosamente en Edimburgo a mediados del Siglo XVIII.

“Nadie sabe cómo llegó allí, si era un polizón, si le habían secuestrado…no hablaba inglés, y nunca lo habló, porque estaba tan traumatizado entre todos esos extranjeros bárbaros” dijo Gabaldon. “La gente le tenía lástima, estaba tan aislado y fuera de lugar, y le daban comida, un lugar para dormir y ropa para intentar ayudarle. Pero no fue capaz de conectar con nadie en ningún lugar y al final murió alcoholizado”.

Gabaldon dice que fue esta “trágica historia” la que inspiró el personaje del Sr. Willoughby, porque la hizo “pensar en el aislamiento cultural y las percepciones que tiene la gente del que es distinto a ellos”.

Y el productor ejecutivo Matthew B. Roberts le contó a un grupo de reporteros en el plató hace un año que todo se reduce al final a conseguir la mejor historia posible. “La controversia le corresponde a los fans, la prensa y la gente en general. Nosotros, como siempre, vamos a intentar construir una buena historia. Tenemos que pensar cual es la mejor manera que tenemos de mostrarla y los actores de representarla, y desde ahí, sguir adelante”. 


Fuente/Source: PopSugar 
Traducción: Rosana Ardanaz Arranz

24 de octubre de 2017

¿Outlander (TV) evita los estereotipos del material original? [SPOILERS EP3x06 y Viajera, libro 3]


Fuente/Source: BuzzFeed

En «A. Malcolm», el 6to episodio de la tercera temporada de Outlander, los televidentes tuvieron el primer vistazo de un personaje controvertido, Yi Tien Cho, interpretado por Gary Young. Cho, un erudito chino exiliado en Escocia, está en medio de una riña con una moza de la taberna. La mujer golpea a Cho, que cae al suelo, y Jamie Fraser (Sam Heughan) lo ayuda a levantarse.

"Me lamió el codo," reclama la mujer con enojo luego de que Jamie le preguntara que ocurrió. "Dijo que solo quería frotarlo. Le dije que costaba un penique el minuto. Y él comenzó a lamerlo, sin pago adicional." Jamie paga a la mujer y ella se marcha contenta.

Para los fanáticos de los libros en los que se basa la serie, esta escena es muy significativa, y también lo es el cambio con respecto al material original. En Viajera, el tercer libro de la saga de Diana Gabaldon, Cho, o Mr Willoughby (el nombre que se le ha dado en Escocia), tiene un fetiche con los pies. " —Bueno, es por los pies, ¿sabes?" dice Jamie en la versión libro de esta escena. "—Bueno, hasta ahora sólo se ha metido con rameras. Pero no sé qué podría intentar. No lo critico —explicó con brevedad—. Es pagano." Este detalle del personaje es uno de los tantos cambios que la serie de televisión ha hecho tanto a Yi Tien Cho, como a Joe Abernathy (interpretado por Will Johnson), los primeros personajes de color que aparecen en la serie. 

En Viajera, publicado en 1993,  los personajes principales se embarcan en una aventura alrededor del mundo. Viajera es el primer libro que introduce personajes que no sean "blancos", para finalmente expandir la visión histórica mundial de la saga, para incluír un rango de culturas más amplio. Gabaldon, que se identifica a ella misma como "mitad hispánica" , es muy explícita en sus descripciones de la crueldad de la esclavitud y el odio absoluto hacia las minorías exhibido por los blancos durante las decadas de 1760 y 1960. Ella muestra hábilmente a los lectores la compleja ambigüedad moral de las personas blancas de buen carácter durante ambos períodos de tiempo.

Sus representaciones de personajes de color, sin embargo, son problemáticas. Claire conoce a Abernathy cuando ambos son estudiantes en la Facultad de Medicina de Harvard. Claire, como la única narradora de la historia, lo presenta como un hombre negro que se desprecia a sí mismo, bromeando de una forma muy educada que le es característica. Mientras tanto, Cho, es un borrachín con un aparente fetiche sexual inmoral, que es capaz de, mágicamente, hacer todo lo que se sabe que hacen los chinos del siglo XVIII: acrobacia, acupuntura, pescar con aves, solo por nombrar algunos. Claire lo llama "el pequeño chino" cada vez que se refiere a él.

Aunque Gabaldon y algunos lectores afirman que estas representaciones expresan la actitudes raciales de los blancos de esa época, otros expresan que las caracterizaciones de gente de color de Gabaldon son exageradas y ofensivas. Según Matt Roberts, productor ejecutivo de la serie de televisión, ellos estaban al tanto de esta crítica al redactar los episodios de la tercera temporada. Y para una serie que rara vez se ha desviado del material original, Outlander definitivamente lo encara de manera diferente, al presentar a Joe Abernathy y Yi Tien Cho.

El desafío para los ejecutivos de la serie en adaptar el material -en 2017, cuando es un tema candente en la sociedad de Estados Unidos en lo que a conversaciones de raza se refiere- fue descubrir como mantenerse fieles al corazón de la historia sin tener que recurrir a las mismas caracterizaciones culturales y raciales que ofendieron a algunos lectores de Gabaldon. Para los seguidores de la serie de televisión, la buena noticia es que Outlander logra exactamente eso.



En el libro de Diana Gabaldon, Joe Abernathy se percibe familiar, tranquilizador, equilibrado y educado, casi como la versión literaria de Sidney Poitier en Guess Who's Coming for Dinner. Cuando Joe y Claire son marginados por sus compañeros, blancos, y hombres, en la Facultad de Medicina de Harvard, se unen en su mutuo aislamiento.

"Joe aparece allí porque básicamente, lo vi allí, siendo el amigo de Claire," dice Gabaldon. "Claire necesitaba a alguien que pudiera ser su amigo, proporcionarle apoyo emocional durante esos 20 años de soledad. Yo sabía que Joe era afroamericano, porque como dije, lo vi.

Claire describe la voz de Joe como "una profunda y dorada canción de cuna." Joe afirma haber aprendido como usar su voz por haber escuchado a Walter Cronkite cuando era joven. Esta admisión, aparentemente inocua, esconde un sentimiento dañino, aunque ampliamente sostenido en esa época: que un hombre afroamericano no puede hablar articuladamente sin imitar el ejemplo de un hombre blanco.

Cuando el hijo de Joe, una fusión de un joven afroamericano "radical" involucrado con el movimiento Black Power, y aparentemente, la Nación del Islam, cambia su nombre a Mohammad Ishmael Shabazz III, Claire y Joe se ríen de él. En Viajera, Joe dice: 

Quiere reclamar su herencia africana —dijo con ironía—. «De acuerdo», le digo, «¿y
después qué? ¿Piensas andar por ahí con un hueso atravesado en la nariz?». No le
basta con tener el pelo hasta aquí, no — hizo un gesto pasándose las manos por
ambos lados de la cabeza, que llevaba casi rapada—, y se pasea por ahí con
una especie de casaca que le llega a las rodillas. Parece que se la haya hecho su
hermana en clase de manualidades. 

Claire y Joe tornan el orgullo afroamericano en una broma. Cuando se le preguntó a Gabaldon acerca de la declaración de Joe, dijo: "En cuanto a la respuesta de Joe con respecto al entusiasmo de su hijo por reclamar su herencia africana, yo tengo 65 años; estuve allí en la década del 50, 60 y 70. Y una gran cantidad de padres que encontraron la manera de entrar al sistema, y se las rebuscaron para llegar a ser clase media exitosa, tenían la tendencia de sorprenderse y revolear los ojos al cielo ante las pasiones excesivas de sus hijos, que es como ellos lo veían. La frase 'con un hueso atravesado en la nariz' es algo que dijo un amigo (afroamericano) de mi padre." 

Pero aún cuando la actitud ficticia de Joe se alineara con algunos padres afroamericanos de esa época, una escena en la que menosprecia a su hijo y bromea sobre ello con Claire,  una mujer blanca, no tiene ninguna relación directa con el libro de Gabaldon, y se siente como que está allí más que nada para beneficio de sus lectores blancos. 

En el libro, Joe pega un salto de personaje a caricatura, durante una escena en la cual él y Claire examinan los huesos encontrados en un sitio de sepultura de esclavos. Mientras canta el espiritual Dem Bones, Joe investiga los restos, y afirma que no son de un esclavo, sino de una mujer blanca. Él dice "Si usted quiere pensar que blancos y negros son iguales bajo la piel, dese el gusto, pero científicamente no es así."

La respuesta de Gabaldon a este último punto fue "Joe es un científico, como yo (Gabaldon tiene título en Zoología, Biología Marina y un doctorado en Ecología Cuantitativa del Comportamiento), y por lo tanto estaba familiarizado con el hecho de que existen diferencias apreciables y mensurables en el sistema esquelético de diferentes grupos raciales. Puedes distinguir muchas cosas en base a los huesos, y la raza de una persona es una de ellas. No es un secreto esotérico, créanme."
Pero no hay un consenso claro entre los científicos en este punto. 

En cualquier caso, no es solo la afirmación de Joe sobre los huesos. Es la forma en que pronuncia su veredicto: entre las líneas de una canción espiritual, en una época en que la segregación era ley en la mayor parte del país. En este contexto, Joe se convierte en ingrato y anti afroamericano, un hombre de color educado en Harvard que se odia a sí mismo y escupe el tipo de balbuceo pseudo-científico que fue usado durante siglos para justificar esclavizar a su pueblo.

Esta escena es una de las pocas que involucra a Joe y aparece tanto en los libros como en la serie. Pero en la serie de televisión, Joe no tararea una canción espiritual, ni tampoco habla en una combinación de lunfardo afroamericano y Walter Cronkite. Y lo que es más importante, el diálogo donde se explica la raza del difunto fue cortado, reducido a una vaga mención al "índice cruel" y que "los huesos no mienten".

Cuando se preguntó a Matt Roberts la razón por la cual la serie de televisión había omitido escenas o detalles que hacían notables referencias a la raza, el productor ejecutivo dijo que no se debió a los antecedentes raciales de ninguno de los personajes, sino más bien con la intención de priorizar el tiempo y la trama. "Tal vez filmemos mucho más. Tal vez escribamos más para los diferentes arcos de la historia. Pero a la hora de la edición, todo regresa a Jamie y Claire. No tiene nada que ver con la raza de ninguno de los personajes. La eliminación de ese contenido racial extraño en la serie demuestra que nada de ello era necesario para dar a Jamie y Claire una historia convincente.

Puede que no haya sido intencional, pero debido a esta reducción, los personajes de color en la serie de televisión se parecen menos a estereotipos y más a personas reales. Cuando Claire y Joe se ven por primera vez, en un aula llena de hombres blancos que los desaprueban, Joe le ofrece su mano; sin burlas y sin sobrenombres, para que Claire se sienta cómoda. En este contexto, la eficiencia de la narrativa de la serie de televisión borra la incomodidad de leer el material original.

Otro cambio notable en la adaptación televisiva implica una discusión mantenida entre Claire y Frank, su esposo en el siglo XX. Frank desea divorciarse de Claire e irse con su hija Brianna a Inglaterra. En el libro, la preocupación de que Brianna esté saliendo con un hombre afroamericano y sus sospechas de que Claire tiene amoríos con Abernathy son una parte importante de la razón por la cual quiere sacar a Brianna del país. Claire dice "No puedes tenerla entre algodones toda la vida". Frank responde "mejor entre algodones que revolcándose con un negro. De tal palo, tal astilla, ¿no?"

Gabaldon explicó el mes pasado en Compuserve la posición de Frank. A pesar de que es ella quién creó al personaje, dijo "No creo que Frank jamás haya dicho una sola palabra sobre su desagrado hacia los afroamericanos. Mucho menos lo que no le gusta de ellos. Lo que dice es que no quiere que su hija salga o se case con uno. De acuerdo, esto podría tomarse como que él percibe a la gente de color como, de alguna manera, inferiores. Pero creo que viene más por el lado (especialmente dadas las circunstancias en las que él dice estas palabras) de las circunstacias sociales de la época, y sobre la incertidumbre, a medida que la tensión racial comenzó a calentarse y fue específicamente abordada."

En la serie de televisión, esta discusión entre Claire y Frank ocurre sin mención alguna al Dr. Abernathy. "No queríamos dar a entender que Claire podría haber tenido un amorío con Joe", dice Roberts. Quisimos mostrar la amistad que los une, y como fue esa amistad lo que posibilitó que Claire siguiera durante esos 20 años, mientras su matrimonio con Frank se caía a pedazos, e incluso llegan al punto de que no son capaces de ser amigos o comportarse se manera civilizada el uno con el otro."

En referencia a como la serie de televisión ha simplificado la trama del libro, Gabaldon hace eco de las palabras de Roberts. "La serie es la serie. Ni siquiera tienen lugar para lidiar con todos los aspectos de la trama principal, mucho menos para tramas secundarias, sutilezas, y temas subyacentes."

Gabaldon tenía en claro el contexto histórico de su trabajo y de los personajes que lo componen, y de acuerdo a como lo ve ella, eso es suficiente aclaración para explicar como se describen los personajes en los libros. "Las historias de viajes en el tiempo le ofrecen al escritor un gran margen para hacer comentarios sociales -pero muy pocos de esos libros hacen comentarios sobre el (siempre moderno) viajero; es muy unilateral. Mis libros no lo son, de alguna manera. El punto principal aquí es que Claire no es (énfasis en NO) una 'mujer moderna'. Ella nació en 1918 y llegó a ser adulta en las vísperas de la Segunda Guerra Mundial. El punto aquí es que las actitudes y percepciones de Claire, son las de una mujer con esos antecedentes, percepciones y experiencias. No se parecen en casi nada a las percepciones de una mujer americana de 30 y pico de años hoy."

"Yi Tien Cho fue esencialmente, una necesidad de la trama. Necesitaba encontrar la manera en que Jamie Fraser, quien sufre de terribles mareos, vómitos y nauseas en el mar, cruzara el Atlántico sin morir en el intento, y lo único que podría ser efectivo en el siglo XVIII era la acupuntura," dice Gabaldon.


Desafortunadamente, aunque Gabaldon dice que basó el personaje en un relato histórico sobre un hombre real de origen chino en Edimburgo, no logró dar con ningún recuento del propio hombre (Mr. Hu) o de otros inmigrantes chinos de la época. En lugar de ellos, como explica en una sección de su página web sobre los personajes, utilizó arquetipos culturales para desarrollar aún más el personaje de Cho. "Si un personaje proviene de una sociedad o una cultura diferente a la tuya, o de la de los personajes principales, a veces puedes entenderlos un poco leyendo sobre sus costumbres sociales, leyendas...u otros atributos de la cultura de la que provienen" -como la antigua costumbre china de atar los pies. "Al tener un personaje masculino de descendencia china, no pude resistirme a la idea de que el Sr. Willoughby tuviera un fetiche con los pies," explica Gabaldon.

Gabaldon afirma que la única crítica negativa respecto al personaje de Cho que ha recibido es su descripción de "bajo", agregando que no fue intención ofender a la cultura con esto. "El Sr. Willoughby era simplemente bajo, como la mayoría de la gente en el siglo XVIII". Aún cuando no haya tenido la intención de ofender, la constante referencia de Claire hacia Cho, como "el pequeño chino", que siempre está agachado, en cuclillas, de rodillas o gateando, encaja en los estereotipos del hombre asiático emasculado.

Muchos seguidores albergaban la esperanza de que el personaje no apareciera en la serie de televisión, pero Roberts dice que jamás fue considerado no incluírlo. "Su historia es necesaria para contar la nuestra," dijo de Cho. "Claire se indentifica con lo de estar expulsado de su tiempo y fuera de lugar."

En la serie de televisión, Claire es respetuosa con Cho. "Ella lo llama por su nombre en chino," dice Roberts. "Ella sabe lo que es ser un forastero en este mundo, y ella se alegra mucho cuando averigüa que Jamie se ocupó de él. Esa es Claire. Ella por lo general crea lazos con los expulsados, los desvalidos. Es una de las razones por las cuales es un personaje agradable."

Cho hasta luce diferente en la pantalla, con respecto a los libros. En Viajera, él se afeita parte del cuero cabelludo , y usa una coleta en el resto del cabello, y se viste con túnicas de seda azul y zapatos de suela blanda. Claire lo describe como "una pequeña silueta vestida de azul", la cual "se relajó de inmediato y quedó laxa como una bolsa de ropa lavada."

En la serie de televisión, está vestido de manera menos llamativa, con ropas europeas del siglo XVIII. Su cabello es largo y está atado en una cola como el resto de los hombres en la taberna. Su presentación se siente como la de cualquier otro personaje con una gran personalidad y una afición por los problemas -como un nuevo Angus, pero menos astuto.

Roberts dice que Gabaldon está al tanto de estos cambios. "No simplificamos a los personajes. Solamente tratamos de retratarlos de la manera más auténtica posible. No solamente utilizamos los libros, leímos gran cantidad de diarios de personas de esa época para retratar como era en ese momento con la mayor precisión posible. Y luego dejamos que la audiencia saque sus propias conclusiones al respecto. Para nosotros, es la mejor manera de hacerlo." Roberts mencionó que la serie tiene mayoría de guionistas femeninas, incluídas dos asiáticas. Gary Young, quién interpreta a Cho, fue esencial en la recreación del personaje, que cambió su dialecto de mandarín a cantonés, el idioma nativo de Young. En los próximos episodios, los personajes se marcharán de Escocia y partirán hacia las Indias Occidentales, profundizando en la esclavitud y en el legado histórico de la gente del Caribe. La serie ha contratado historiadores y otros expertos para recrear el pasado de la manera más exacta posible.

Como dijo Roberts, "los libros son los libros, pero no solo los tomamos en serio. También exploramos la historia. Tratamos de la mejor manera de ser precisos. Y luego dejamos que la audiencia tome sus propias decisiones. Y si están de acuerdo con nosotros, o con sus amigos, no hay mucho que nosotros podamos hacer. Regresan y siguen mirando la serie, por ende, algo debemos estar haciendo bien."

16 de junio de 2016

#DailyLines Viajera: Fantasmas. Sin Hogar. Sin Voz.

Fuente/Source: Diana Gabaldon

«Como señalé anteriormente, no suelo hablar de política ni de religión, y con esta publicación no estoy haciendo ninguna de las dos cosas. Y a pesar de que la actual crisis de refugiados pueda tener raíces en una de ellas, o ambas, creo que la realidad de la humanidad supera a ambas.

Mi querida traductora al alemán, y gran amiga, Barbara Schnell, me pidió a principios de semana si podía publicar una pequeña parte de "Viajera" que acababa de traducir, en la versión en alemán de mi página web (que ella mantiene gratis para mi). Ella convive permanentemente con la crisis de refugiados, está en la puerta de su casa, por decirlo de alguna manera; y de prontó la golpeó la realidad de "la voz" -o mejor dicho, la falta de una- que ella creyó se expresaba vívidamente en este extracto breve.

Estuve de acuerdo con ella, y es por eso que publicamos este pequeño trozo de "Viajera" en ambos sitios web. Si no han leído el tercer libro, es un GRAN SPOILER. Para aquellos que sí lo han hecho, pero no recuerden bien la situación...

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Aquí, Claire acaba de ser salvada del ataque propiciado por un ministro mentalmente perturbado al que se le dio por asesinar mujeres impuras. El socio chino de Jamie, Sr. Willoughby (su nombre verdadero es Yi Tien Cho), acaba de romperle la cabeza al reverendo con sus bolas de jade, y a raíz de este incidente, muchas cosas son reveladas -incluyendo el hecho de que fue Yi Tien Cho quién traicionó a Jamie ante sir Percival Turner, y a los agentes recolectores de impuestos que lo perseguían.

(El personaje del Sr. Willoughby está de hecho basado en un inmigrante/refugiado de nombre Hu. Siendo un caballero chino, el Sr. Hu llegó a Edimburgo en el siglo XVIII, por medios que no se conocen con certeza. No sabía hablar inglés, y no hizo ningún esfuerzo por aprender. Varias personas escocesas lo ayudaron, proveyéndole comida y un lugar para dormir, pero él encontró  la cultura tan completamente foránea, que vivía en una desesperanza constante, y finalmente murió, como un extraño hasta sus últimos días. Y era este sentimiento esencial de persona desplazada, un hombre sin voz verdadera, lo que esperaba transmitir y revelar en esta reunión final con Claire).


Viajera, Capítulo 61: La Hoguera del Cocodrilo
©DianaGabaldon

—No era un hombre inglés —dije. Tenía las palmas de las manos húmedas y me las sequé en la falda—, sino un nombre inglés. Willoughby.

—No Willoughby —exclamó con aspereza—. ¡Yi Tien Cho!

—¿Por qué? —inquirí casi gritando—. ¡Mírame, maldito seas! ¿Por qué?

Entonces me miró. Sus ojos eran negros y redondos como canicas, pero habían perdido el brillo.

—En China... —dijo—. Cuentos. Profecía. Dicen que un día vendrán fantasmas. Todo el mundo miedo fantasmas.

Asintió una vez, dos, luego miró el cuerpo que yacía en el suelo.

—Salgo China para salvar vida. Mucho tiempo despertar, veo fantasmas. Por todas partes, fantasmas —continuó con suavidad—. Viene fantasma grande: cara blanca, horrible, pelo de fuego. Creo me comerá el alma.

Tenía la vista clavada en el reverendo. Elevó hacia mí los ojos remotos y serenos como el agua
estancada.

—Tengo razón —dijo simplemente y asintió de nuevo. Hacía varios días que no se afeitaba la cabeza, pero el cuero cabelludo que asomaba por debajo de la pelusa negra brilló bajo la luz que se colaba por la ventana—. Él come mi alma, Tsei-mi. No más Yi Tien Cho.

—Pero te salvó la vida —señalé.

Asintió una vez más.

—Lo sé. Mejor morir. Mejor morir que ser Willoughby. ¡Wil loughby! ¡Puaj! —Giró la cabeza para escupir con la cara contraída y repentinamente enfadado—. ¡Él habla mis palabras, Tse-mi! ¡Come el alma!

Su arrebato de cólera desapareció con la misma celeridad. Estaba sudando a pesar de que en el salón no hacía tanto calor. Se pasó una mano trémula por la cara sudorosa y se limpió la humedad.

—Veo un hombre en la taberna. Pregunta por Mac-Du. Yo ebrio —informó objetivamente—. Quiero mujer, ninguna mujer viene. Reír, decir gusano amarillo... —Movió una mano hacia los pantalones, meneando la cabeza y su coleta rozó la seda de su casaca con suavidad—. Gwao-fei todos iguales. Yo ebrio —repitió—. Hombre fantasma quiere Mac-Du, me pregunta. Digo sí, conozco Mac-Du. —Se encogió de hombros—. No importa nada.

Volvió a mirar al pastor. El pecho flaco de Campbell cayó una vez más y quedó inmóvil. No se oía nada en la habitación, la respiración había cesado.

—Es deuda —dijo Yi Tien Cho señalando el cuerpo—. Yo deshonrado. Yo extranjero. Pero pago. Tu vida por mía, Primera Esposa. Dile a Tsei-mi.

Asintió una vez más y se volvió hacia la oscura galería donde había un susurro de plumas. Ya en el umbral se dio la vuelta.

—Cuando despierto en muelle, pienso fantasmas han venido, todos alrededor —dijo Yi Tien Cho con suavidad. Tenía la mirada oscura y serena, sin ninguna profundidad—. Pero no. Soy yo. Yo soy el fantasma.

La brisa sopló por entre las puertas francesas y el chino desapareció; con rápidas pisadas se alejó por la galería seguido de la agitación de unas alas abiertas y un suave y primitivo ¡uaaa! que se perdió entre los ruidos nocturnos de la plantación. »